Además de explicar los motivos de la ausencia del PSOE en la subcomisión, el portavoz de Sanidad del Grupo Socialista en el Congreso, José Martínez Olmos, ha denunciado la negativa del PP a que la ministra de Sanidad, Ana Mato, comparezca en el Congreso de los Diputados para que dé cuenta de “las decisiones enormemente trascendentes” que se han tomado en estos meses en materia sanitaria. “Se ha roto la universalidad de la sanidad pública, se ha transmitido a la sociedad que el sistema sanitario público no es sostenible, lo que ha creado en la ciudadanía una enorme preocupación por el futuro del sistema”, sostuvo el portavoz socialista.
Sin embargo, denunció que no se han atendido las peticiones de diversos grupos parlamentarios para que la ministra explique en el Parlamento las políticas que está desarrollando el gobierno del PP en materia sanitaria. “El PP tiene claramente establecido un planteamiento político de desmantelamiento del sistema sanitario público”, manifestó.
La misma historia, con casi los mismos protagonistas, aunque con los papeles intercambiados. En octubre de 2010, dos votos particulares de PP y CiU al informe elaborado por Gaspar Llamazares echaban por la borda más de dos años de trabajo y la posibilidad de alcanzar un Pacto sanitario bajo la legislatura socialista. Casi dos años después, IU y PSOE han devuelto el golpe y han dinamitado, antes de empezar, los trabajos de la subcomisión presidida por el popular Mario Mingo y creada para analizar los problemas estructurales del sistema sanitario. La esperanza del pacto se aleja de nuevo, y con ella la posibilidad de recuperar el consenso en materia sanitaria.
En ambos casos, el germen de un Pacto por la Sanidad con todos los grupos parlamentarios ha caído por desavenencias con las políticas del Gobierno: en 2010, PP y CiU sostenían que la sostenibilidad del SNS no necesitaba un paliativo de 1.500 millones de euros, sino una reforma integral. La semana pasada, los motivos ofrecidos por José Martínez Olmos y Llamazares, portavoces de Sanidad y de Izquierda Plural en el Congreso de los Diputados, ahondaban en la negativa de sus grupos a dar “cobertura política” a las reformas emprendidas “sin diálogo” por la ministra de Sanidad, Ana Mato, y que según ambos portavoces suponen el “desmantelamiento” del sistema público.
Puerta cerrada
Lo cierto es que el abandono de la subcomisión por parte de la Izquierda Plural se daba por hecho. Fue el único grupo que, en el pleno celebrado a mediados de junio votó en contra de la creación de esta subcomisión por considerarla un acto “cínico” tras los recortes. En este sentido IU ya adelantó hace unos días que la primera reunión de la subcomisión sería además el de “su partida de defunción” si para entonces el Gobierno no había dado muestras de rectificar las medidas introducidas en la reforma del SNS.
El caso del grupo socialista es distinto. En el pleno de junio justificó una “abstención vigilante”, pero que en la base mantenía el espíritu del sí general con el que se aprobó la subcomisión: la idea general de que el diálogo era hoy más que nunca.
El grupo además mantenía su escepticismo sobre el resultado final de la subcomisión, pero no cerraba la puerta a que se pudieran modificar algunos aspectos de la reforma. Y esta premisa sigue en pié, aunque la condición de cambios ahora es previa, en lugar de a posteriori. “La subcomisión que se creó en el Parlamento para generar un pacto de Estado por la Sanidad es imposible que arranque con la presencia del PSOE sin una pieza esencial, que es la universalidad del sistema”, dice el partido en un comunicado.
El cambio del PSOE puede interpretarse en el marco del comité federal celebrado a primeros de septiembre, en el que los socialistas decidieron cambiar su política de ‘oposición útil’ por una de ‘oposición más fuerte’ al Gobierno. Ello no ha impedido que el plante haya tomado por sorpresa tanto al PP como a CiU.
El Grupo Catalán, impulsor de la nueva subcomisión, no quiere tirar la toalla. Su portavoz de Sanidad en el Congreso, Concepciò Tarruella, ha recordado tanto a los grupos disidentes todos los apoyos que recibió la creación de este grupo de trabajo, y les anima a volver en base a la iniciativa, también aprobada en la Cámara Baja, que especificaba que el ministerio tendría en cuenta las recomendaciones que salieran adelante del trabajo de la subcomisión.
Por su parte, el portavoz PP en el Congreso, Manuel Cervera, ha asegurado que su grupo continuará trabajando con el resto de grupos y ha invitado a expertos, colegios, agentes sociales y pacientes a alcanzar un pacto que, sin PSOE e IU, no será ya un pacto político.






































