“Esta prueba piloto marcará un antes y un después para el sector de oficina de farmacia en Cataluña. Quien así se expresa es Jordi De Dalmases, presidente del Consejo de Colegios Farmacéuticos de Cataluña. ¿A qué pilotaje se refiere el máximo representante de los farmacéuticos catalanes? Al proyecto piloto para la evaluación de la atención farmacéutica en la gestión compartida de enfermos crónicos complejos (Proyecto PCAF), iniciativa enmarcada, junto con el con el Plan Integral de Atención Social y Sanitaria (Piaisis), en la línea estratégica 2 del Plan de Salud vigente en Cataluña. Un proyecto que está listo para dar el primer paso: un pretest que se iniciará a final de mes para “evaluar la idoneidad de los procesos y la suficiencia de los recursos materiales empleados en el seguimiento” para comenzar el pilotaje.
El proyecto tiene por objeto evaluar la mejora del cumplimiento del tratamiento y el control de la enfermedad de personas que sufren procesos crónicos de gestión difícil, así como la razón efectividad/coste y beneficio/coste de una intervención protocolizada llevada a cabo de manera integrada con los equipos de atención primaria desde las boticas. Por ello, incorpora el pilotaje de la mensajería electrónica entre farmacéutico y médico a través de la plataforma de prescripción electrónica. Cuadrar todos los sistemas informáticos (los del CatSalut, los de los farmacéuticos y el sistema de mensajería) supuso una dificultad tecnológica que retrasó la puesta en marcha del proyecto.
Tras el pretest, el piloto se desarrollará durante un año en unas 300 farmacias (casi del 10 por ciento de las boticas catalanas), que abarcan 27 áreas básicas de salud en las cuatro provincias, y tendrá una población diana de un millar de pacientes crónicos complejos. Un piloto en el que se empleará la metodología científica de doble-ciego para, como precisa De Dalmases, “demostrar que el seguimiento farmacoterapéutico y las medidas que se pueden tomar desde la farmacia para facilitar la adherencia dan resultados magníficos en la salud del ciudadano y en la eficiencia del sistema”.
En este sentido, incide en afirmar que el proyecto cumple con “las dos características de éxito de cualquier actividad nueva que se ponga en marcha en una sanidad con recursos limitados: económicamente ser eficiente y mejorar claramente la salud del paciente”, además de ser “una apuesta profesional muy importante para los farmacéuticos”.
Proyecto positivo
El presidente de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac), Jesús C. Gómez, precisó acerca del Proyecto PCAF que “fomentar la comunicación entre el médico y el farmacéutico siempre está muy bien. Es muy positivo y estoy convencido que se van a dar resultados en salud”. Por su parte, Antonio Torres, presidente de la patronal catalana de farmacias, Fefac, consideró que se trata de un proyecto “muy positivo, en el sentido de que integra a las farmacias en el conjunto del sistema sanitario, en colaboración con los diferentes agentes sanitarios, para la búsqueda de la mejora de la salud de pacientes que necesitan especial apoyo en el cumplimiento de su tratamiento. Es decir, es un proyecto en el que ganan tanto el ciudadano, como el sistema sanitario y la farmacia”.
Aparte de los resultados en salud y económicos que persigue la iniciativa, Torres cree que es importante valorar y cuantificar el trabajo y la aportación profesional de las farmacias. “Nuestro colectivo quiere implicarse en iniciativas evaluables que cuantifiquen y pongan en valor esta aportación”, indicó.






































