| viernes, 15 de mayo de 2015 h |

Como antiguo miembro del jurado de las primeras ediciones de los Premios Fundamed & Wecare-u, Julio Zarco, director general de Atención al Paciente de la consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, sabe bien la dificultad que atañe seleccionar una única iniciativa sanitaria para ser galardonada dentro de un amplio abanico de experiencias presentadas (24 en esta XIV edición) que, por la calidad de todas ellas, merecerían su cuota particular de reconocimiento. Por eso, la responsabilidad que años atrás tenía como miembro del jurado se convirtió en esta ocasión en “emoción” al ser el encargado de recoger en representación “de un gran equipo y de la oficina regional de Oncología” el Premio a la Mejor Iniciativa Sanitaria por el Programa de Atención Integral al Paciente Oncológico de la Comunidad de Madrid (Paipo).

Dentro del Plan de Personalización de la Asistencia Sanitaria que la Comunidad de Madrid lleva a cabo desde 2008, la dirección general de Atención al Paciente, en colaboración con la oficina regional de coordinación oncológica a la que aludía Zarco, creó en 2012 un grupo de trabajo formado por profesionales de diferentes especialidades y hospitales del Servicio Madrileño de Salud con el objetivo de desarrollar un programa que mejorase la atención del paciente oncológico de manera integral: el citado programa Paipo. Hasta aquí la explicación más técnica de la iniciativa sanitaria que mereció el galardón en esta categoría en la XIV edición de los premios Fundamed & Wecare-u.

Incluso, podría decirse que se trata de la explicación más ‘fría’. Fue el propio Zarco quien, durante su discurso posterior tras recibir el galardón de manos de Arturo Fernández Cruz, presidente del comité científico de Fundamed, se encargó de aportar la explicación más ‘sentimental’ del programa. Según destacó ante los cerca de 200 asistentes a este evento celebrado en Madrid, el programa Paipo “no solo es una visión técnica, científica o asistencial de la atención al paciente oncológico, sino también desde la sensibilidad y cercanía”, enfatizó.

¿Cuál sería esa especial sensibilidad del programa hacia el paciente oncológico? El director general de Atención al Paciente de la consejería madrileña enumera por ejemplo, “que el paciente puede tener las citas conciliadas cuando acude al hospital, que pueda tener una plaza de parking reservada, la homogeneización de la información que recibe, prioridad en el servicio de Urgencias, etc.”. En definitiva, una suma de “pequeños gestos”, resaltó Zarco, pero “importantes” como complemento a la atención puramente sanitaria que recibe este paciente en los hospitales madrileños.

De vuelta al ‘negro sobre blanco’, el objetivo del programa Paipo es favorecer una atención personalizada centrada en las necesidades del paciente oncológico, mejorando la información al paciente, la gestión de citas, los consejos nutricionales, la continuidad asistencial, el autocuidado, la accesibilidad a los centros y servicios, el voluntariado y todo aquello que favorezca un mayor confort durante todo el proceso asistencial. “Un programa que resalta los valores de la atención”, recalcó Zarco.