Carlos Arganda Madrid | viernes, 01 de febrero de 2013 h |

La creación de AbbVie ha sido “la mayor decisión estratégica de la industria farmacéutica en los últimos 150 años”. Así lo indicó la semana pasada el presidente de la compañía en España, Esteban Plata, que explicó que “no es un spin-off” de Abbott, ya que la división que ha tenido lugar “es de compañías críticas desde el punto de vista estratégico” y no simplemente áreas sin valor clave.

La decisión se ha tomado en un momento álgido de la compañía y no ha estado motivado por una crisis. En este sentido, Abbott ha demostrado ser una compañía puntera y solvente y, según Plata es la segunda más solvente del índice Standard & Poor’s 500, al que pertenece desde su creación. Pero esa fortaleza demostrada en el pasado no parecía ser suficiente para los dirigentes de Abbott. “Lo que ha funcionado bien en los últimos 125 años no tiene por qué funcionar bien de aquí en adelante”, manifestó Plata.

Las dos compañías tienen objetivos muy diferentes y plazos de inversión y retorno muy distintos. Mientras que la renovación tecnológica en biofarmacia “tarda 20 años”, en oftalmología, devices, stents y otros dispositivos sanitarios, son cinco años. El de la actual Abbott sería “un modelo más parecido al de consumo”.

De este modo, AbbVie se configura como una biofarmacéutica que “combina las características de una big pharma y una biotech” y que se ha quedado con cerca del 20 por ciento de la plantilla de la antigua compañía. Posee la flexibilidad de una biotecnológica, abandona procesos de decisión excesivamente lentos y presenta un “espíritu innovador muy alto”. Por otro lado, mantiene el músculo financiero necesario para afrontar con garantías de éxito, minimizando los riesgos en el desarrollo de diversos programas de investigación farmacéutica.

Sobre este particular, Plata destacó que la compañía posee “el programa clínico más extenso que se haya hecho nunca en hepatitis C”. Asimismo, resaltó la importancia de este ámbito, ya que entre el 4 y 5 por ciento de la población pude tener VHC, y de ellos progresa a cáncer o cirrosis una gran proporción. Plata destacó que en la actualidad se desarrollan siete ensayos fase III que involucran a más de 2.500 pacientes. “Esto le sería muy difícil de desarrollar a una biotech tradicional”, apuntó.

AbbVie en España

La compañía nace con unos 500 colaboradores, de los que el 20 por ciento se dedican a I+D. La previsión de Plata es destinar “entre 40 y 50 millones a investigación en 2013”. Además, el presidente de la que será décima compañía del ranking español y tercera en el ámbito hospitalario, destaca que están desarrollando “más de cien ensayos clínicos”, puesto que España es “clave para la investigación de nuestros productos” en hepatitis, oncología y SNC.

Aunque hoy la mayor parte de la estructura profesional ya está dividida en las dos compañías, aún quedan algunos servicios en los que AbbVie todavía depende de Abbott. ¿Ejemplo? De momento comparten oficinas.