Más de veinte años después de que la Ley del Medicamento viese la luz, en diciembre de 1990, aún no hay una metodología común para valorar la utilidad terapéutica de los medicamentos, situación más preocupante cuando se trata de fármacos oncológicos. Por ello, Luis Mora, director general de PharmaMar, consideró fundamental poder disponer de una visión transversal de los diferentes métodos de valoración de los productos oncológicos.
“Es difícil reconciliar la sostenibilidad de un sistema de salud, la equidad, la libertad del médico, el acceso a nuevos medicamentos por parte de los pacientes y la política industrial”, explicó Mora. En este sentido, añadió que uno de los principales problemas de la industria son “los diferentes métodos de valoración en el ámbito de la UE y dentro de algunos países, unido al tiempo que media entre la producción de la innovación y su llegada al paciente”.
En este contexto, el Ministerio de Sanidad anunció recientemente que tiene en fase de borrador un proyecto de real decreto en el que se podrían establecer una serie de criterios de valoración de los medicamentos a efectos de su financiación por parte del SNS y de la fijación de precios. “Estamos en un momento crítico para debatir sobre este asunto, ya que en España existen 17 sistemas de valoración y se echa de menos una metodología común oficial”, comentó Regina Múzquiz, directora de Relaciones Institucionales de PharmaMar.
Los fármacos oncológicos representan un importante porcentaje del gasto farmacéutico hospitalario y vienen siendo objeto de una especial atención por parte de las administraciones, gestores, clínicos y pacientes, por lo que se hace evidente las repercusiones que pueden acarrear desde diferentes ámbitos. “Las decisiones sobre su financiación tienen, por tanto, un elevado impacto social”, puntualizó Múzquiz.






































