El Global Madrid | viernes, 30 de octubre de 2015 h |

El resultado sería la mayor compañía farmacéutica del mundo valorada en 272.000 millones de euros.

La industria farmacéutica global ya tiene de nuevo sobre la mesa un intento para crear la compañía más grande del mundo. En esta ocasión son Pfizer y Allergan cuyos directores generales ya han reconocido públicamente negociaciones para explorar esa posibilidad.

De materializarse esta hipotética fusión, el resultado sería la mayor farmacéutica del mundo, valorada en 272.000 millones de euros (unos 300.000 millones de dólares). La confirmación de estos contactos se produjó ante una información publicada en el The Wall Street Journal, lo que obligó a ambas corporaciones a asumir como cierto el inicio de las negociaciones.

Más allá de las especulaciones sobre el arsenal terapéutico de ambas compañías, lo cierto es que las perspectivas de negocio que augura la posible fusión son ya tenidas en cuenta en los mercados. De entrada la acción de Allergan se disparaba más allá del 14 por ciento en el parqué neoyorquino.

Además, el ahorro fiscal que supondría para Pfizer trasladar su sede fuera de Estados Unidos, concretamente a Irlanda, hogar de Allergan, provocaría sobre el papel un disminución para la primera de casi un 20 por ciento de tributación en impuestos si traslada su domicilio a Dublín.

Vasos comunicantes

La intrahistoria de esta posible fusión se produce tras varios intentos de la estadounidense por concentrase con un competidor europeo. La más sonada fue el intento fallido de compra de AstraZeneca, por lo que cabe recalcar que este no es el primer intento de Pfizer. Pero echar la vista atrás también hace que los recientes movimientos de compra en Allergan podrían haber allanado el terreno a esta posible fusión.

La venta de la división de genéricos a Teva por parte de Allergan en julio pasado por algo más de 36.500 millones de euros (unos 40.500 millones de dólares), pudo representar el espaldarazo definitivo para que Pfizer pusiera sus ojos en la irlandesa. De momento, con la confirmación pública de Ian Read, el consejero delegado de Pfizer, y de su homólogo en Allergan, Brent Saunders, se han disparado las especulaciones. Oficial, hasta la fecha, no hay más que el reconocimiento tácito, y un prudente aviso de ambas compañías alertando sobre el estadio preliminar del diálogo.