| viernes, 05 de marzo de 2010 h |

María Kutz

La Consejería de Salud de Navarra que dirige María Kutz ha optado por excluir 188 medicamentos de la financiación pública, con lo que se alivian en parte las cuentas públicas. A simple vista, la medida puede ser positiva, ya que coincide en el tiempo con las voces que reclaman medidas como ésta que ayuden a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. Una medida que permite que Navarra se alineé, una década después, con el resto del territorio nacional, que ya sacaron estos mismos medicamentos de la financiación en 1998. Sin embargo, los buenos objetivos que persigue su exclusión quedan ensombrecidos por la justificación esgrimida: “Se trata de fármacos de baja utilidad terapéutica”, lo que puede desincentivar su consumo provocando que los pacientes reclamen otros fármacos, de ‘alta utilidad terapéutica’.