El COFM organizará las primeras jornadas de experto judiciales para boticarios

Los expertos aseguran que el sector de patentes es el más conflictivo

| 2011-02-11T16:21:00+01:00 h |

Especializarse en el peritaje farmacéutico

Los colegios profesionales de farmacéuticos son los encargados de elaborar un listado de peritos y de establecer sus propios requisitos a nivel interno para formar parte de éste. En concreto, existen dos tipos de peritajes, en el primero de los cuales el perito se designa dentro del procedimiento judicial. Este tiene un plazo de tiempo para decidir si puede emitir o no el informe. Asimismo, también puede ser una de las partes la que solicite a un experto un informe pericial, en base a su prestigio profesional y su conocimiento en la materia.

Por ello, la abogada Carolina Cardillo resaltó que “el perito, como cualquier otra persona, debe especializarse en lo que hace”. En cualquier caso, el perito designado pedirá una provisión de fondos en función de la cuantía del procedimiento y realizará una propuesta de honorarios, que será más variable en el caso del peritaje solicitado por una de las partes. “Si se coge al más reconocido profesional en el sector va a pedir unos honorarios muchos más altos”, explicó la abogada Remedio Ferreres.

iria gonzález

Madrid

La venta de fármacos falsificados, la lucha por la patente de un medicamento, la aparición de un producto farmacéutico junto a un cadáver o un posible intento de envenenamiento. Todos estos casos parecen propios de la ficción, y en ellos parecería más oportuno que intervinieran los científicos de series como CSI que un farmacéutico de carne y hueso. Sin embargo, en la vida real puede requerirse la presencia de este profesional, cuyos conocimientos sobre el mundo del medicamento podrían ayudar a despejar las claves de cada uno de estos sucesos.

Como es lógico, un juez sabe de Derecho, pero no tiene por qué conocer todas las materias sobre las que puede plantearse un pleito. Por este motivo, la ley le autoriza a recurrir a un especialista que le ayude en lo que respecta a aspectos puramente técnicos y que elabore una prueba pericial sobre la que pueda apoyarse a la hora de fundamentar su resolución. “A los juzgados llega prácticamente de todo, y entre esos procedimientos puede haber alguno en el que el órgano judicial precise la ayuda de un especialista en farmacia”, explicó Carolina Cardillo, abogada de Cardillo Abogados.

Esta letrada, junto a otros profesionales del sector, participará entre el 23 y el 25 de este mes en la “I Jornada sobre la práctica de la prueba pericial realizada por farmacéuticos”, organizada por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid en un momento en el que la labor de los profesionales del peritaje ha cobrado especial relevancia. Esto es así como consecuencia de la modificación de la Ley de Enjuiciamiento Civil del 2000, por la que se dio mayor peso a este tipo de pruebas que pueden llegar incluso a inclinar la balanza hacia uno u otro lado.

“La labor del perito es fundamental a lo largo de todo el procedimiento judicial porque es quien da luz a su señoría”, resaltó Cardillo, para quien el peritaje se ha convertido en la “prueba estrella” puesto que, de hecho, la mayor parte de las resoluciones judiciales recogen su resultado, incluso frente a las pruebas testimoniales o documentales.

No obstante, Remedio Ferreres, abogada de Jausás Abogados, señaló que siempre queda la libre valoración del juez. “A un perito se le pide que dictamine sobre determinados extremos y que, conforme a sus conocimiento, emita un informe sobre el objeto de la pericial”, argumentó esta letrada.

Preparados para peritar

En varias ocasiones, para la elaboración de la prueba pericial se ha recurrido a peritos farmacéuticos, por ser grandes conocedores de la galénica y del medicamento en general. Este es el caso de José Manuel Cañadas, farmacéutico y ex presidente de la Asociación Española de Farmacéuticos de la Industria (Aefi), o de José Carlos Montilla, organizador de las jornadas del COFM y presidente de la Comisión Nacional de Farmacia Industrial y Galénica. Ambos han actuado como peritos en varios procesos y coinciden en señalar que es en el sector de la industria de patentes en donde hay mayor conflictividad.

De hecho, Cañadas resaltó que en algunos de los casos están en juego unas peticiones de indeminización millonarias, por lo que la práctica pericial adquiere una gran importancia. Sin embargo, los peritos farmacéuticos también pueden intervenir en otras situaciones más cotidianas. Por ejemplo, si un producto provoca una reacción alérgica o efectos secundarios graves se podría llamar a un farmacéutico para que analizara su composición.

Igualmente, este profesional podría actuar en temas relacionados con la responsabilidad civil de sus propios colegas de profesión, como puede ser la dispensación errónea de un medicamento en la oficina de farmacia que haya ocasionado daños importantes para el paciente. “Es muy probable que un compañero de ese farmacéutico fuese quien peritase acerca de ese asunto si hiciese falta”, sostuvo Cardillo. Incluso, los boticarios pueden ser reclamados a la hora de interpretar una normativa y sus consecuencias desde el punto de vista científico.

En todos estos casos, Montilla recordó que resulta fundamental que el farmacéutico, además de verter sus conocimientos técnicos sobre el tema, conozca la “liturgia” del procedimiento judicial que acompaña a su labor como perito. En este sentido, también debe saber cómo tiene que presentar el informe pericial y cómo hay que defenderlo. “Los peritos muchas veces no saben que en la vista puede haber un careo con otro perito y que la otra parte les puede interrogar”, señaló Ferreres, al tiempo que advirtió que las vistas pueden llegar a ser muy duras, por lo que es necesario estar bien preparado para enfrentarse a todo lo que conlleva esta labor.

“Uno puede ser un sabio en su materia, pero luego no tener la capacidad de transmitirlo”, añadió Cardillo, que destacó que hay periciales excesivamente complejas o técnicas que resultan incomprensibles para el juez. En la misma línea se mostró Cañadas, a quien la experiencia le ha demostrado que hay que plasmar las conclusiones en el informe “con palabras muy sencillas”, así como posicionarse desde el punto de vista técnico.

Por ello, en el caso del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, además de ser el primero que realizará unas jornadas de este tipo para aportar a los farmacéuticos los conocimientos necesarios para desempeñar esta función, van a exigir a estos profesionales una experiencia de al menos cinco años en la profesión, así como una cierta formación legal que les permita llevar a cabo esta labor.

Responsabilidad del perito

Y es que, es importante que los peritos sean conscientes de su papel en el procedimiento judicial, puesto que de su actuación se desprenden una serie de responsabilidades. Así, por ejemplo, tendría una responsabilidad civil en el caso de causar daños como consecuencia de su actuación como perito. También podrían tener una responsabilidad administrativa si infringiera las normas deontológicas fijadas por su colegio profesional, lo que podría acarrearle la imposición de sanciones colegiales. Por último, la responsabilidad sería penal si falsease datos o faltase a la verdad.

Por ello, Ferreres advierte de que el perito farmacéutico que sea contratado por una de las partes implicadas tiene que saber fijar el límite, entre hacer un informe lo más favorable a su cliente sin incurrir por ello en ninguna de las responsabilidades citadas anteriormente. En el caso de que el perito sea designado por el juez, se parte de la base de que está garantizada la imparcialidad y la objetividad del mismo.

“Es muy importante que el perito reconozca sus propias limitaciones y decida si está o no capacitado para realizar la pericial”, destacó la letrada. Sin embargo, ser consciente de ello no tiene por qué implicar enfrentarse con miedo al ámbito jurídico. “La justicia es un mundo que parece muy oscuro, pero que está manejado por personas de carne y hueso”, aseguró Cardillo, que defendió que los peritos también deben exigir respeto a las partes porque su conocimiento en una determinada materia es mayor que el de los demás.

A día de hoy, las pericias farmacéuticas quizá no sean las más comunes, puesto que a los propios órganos judiciales no siempre se les ocurre que pueden llamar a un farmacéutico para realizar determinadas pericias en lugar de a un químico o biólogo. Sin embargo, existen tantos procedimientos como uno pueda imaginarse y los profesionales de la farmacia dispuestos a peritar deben estar preparados para afrontarlos.