A pesar de que una de las consecuencias de la optimización de dosis de las terapias biológicas sea el ahorro de costes, los reumatólogos y farmacéuticos hospitalarios han querido dejar claro que el objetivo principal tiene que ser buscar lo mejor para el paciente. De este modo, la optimización de dosis solo se concibe, según el documento de consenso de la Sociedad Española de Reumatología (SER) y la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), para aquellos pacientes que llevan más de seis meses controlados, en los que se busca reducir las dosis de fármaco para limitar la aparición de efectos adversos, que son dosis dependiente.
Así se explicó durante la presentación del consenso que tuvo lugar el pasado jueves en el auditorio del Ministerio de Sanidad, que ha avalado e incluso impulsado, con la participación de la Agencia Española de Medicamentos (Aemps), la puesta en marcha de esta iniciativa de colaboración de las dos sociedades.
Con la optimización de dosis el objetivo a buscar es la dosis mínima eficaz en un paciente determinado. Con ello, se reducen los efectos adversos y se liberan recursos para tratar a más pacientes. Así lo explicó el jefe del Servicio de Farmacia del Hospital de Valme, en Sevilla, Benito Dorantes, que fue el representante de la SEFH que explicó las claves del consenso. Según Dorantes, la optimización sigue el criterio de “beneficencia, puesto que el tratamiento sigue siendo eficaz para el paciente; de no maleficencia y también, el principio de justicia, porque los ahorros se pueden destinar a otros pacientes”.
Por su parte, Isidoro González-Álvaro, del servicio de Reumatología del Hospital de La Princesa de Madrid, quiso dejar claro desde el principio que las terapias biológicas habían supuesto una revolución en la reumatología y en concreto en la artritis reumatoide. Igualmente, aseguró que la optimización no es algo nuevo, ya que se lleva haciendo más de ocho o diez años en algunos hospitales. Por ello, animó a que, de forma voluntaria, aquellos reumatólogos que no han empezado a reducir dosis, comiencen a hacerlo. “Esta es una guía para que se lancen a ello”, dijo el representante de la SER en el grupo de trabajo.
Sustrato ‘cuasi legal’
En este punto, Dorantes explicó que el consenso “sirve de sustento ‘cuasi legal’ para hacer la optimización” y justificó que hay muchos otros medicamentos como los antibióticos o los corticoides que se usan a dosis diferentes a las recogidas en las fichas técnicas de modo habitual.
En cualquier caso, el argumento económico siempre estuvo encima de la mesa en cada una de las presentaciones realizadas. Para Dorantes, con la optimización “deja de tener importancia el precio unitario de compra y la cobra el fármaco que permita mejor la posibilidad de reducir dosis”. Con ello, según el presidente de la SER, Santiago Muñoz, se va a “permitir tratar a más pacientes” sin que tenga repercusiones de importancia en la industria. Según explicó “no va a tener que ir a la calle nadie de las redes de venta de la industria por esto”.
Incidiendo en los beneficios económicos para el sistema por la optimización de dosis, Rosario García de Vicuña, jefa del Servicio de Reumatología del Hospital de La Princesa, explicó que el ahorro estimado en su servicio durante el primer trimestre de 2013 se había situado en un 18,64 por ciento. Estos resultados los había obtenido al tener un 44 por ciento de los pacientes con optimización, a los que se estaba dando un promedio del 83,2 por ciento de la dosis recogida en ficha técnica.
Otra de las herramientas de ahorro y optimización de los resultados en la terapia de la artritis reumatoide que se presentó a lo largo de la jornada fue el diagnóstico y terapia precoz. Según explicó Antonio Centeno, de la unidad de Reumatología de la Corporación Sanitaria Parc Taulí de Sabadell, un inicio precoz de la terapia resulta mucho más eficaz y eficiente que un inicio muy tardío. Según los datos que presentó se logran resultados muy superiores con fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FAME) en inicio temprano que con biológicos en inicio tardío.
1. Inicio del proceso de optimización de la terapia biológica.
En aquellos pacientes que hayan mantenido el objetivo terapéutico durante al menos seis meses.
2. Reducción de dosis
Entre un 20 y un 50 por ciento, reduciendo la dosis inicial o espaciando el periodo entre dosis.
3. Seguimiento
La primera visita debe realizarse a las ocho semanas. Si continúa en objetivo terapéutico, entre 12 y 16 semanas.
4. Recaída
a) En artritis reumatoide (AR) o artritis psoriásica (APs) poliarticular deberá ajustarse de nuevo la dosis o el intervalo de la terapia biológica.
b) En Espondilitis Anquilosante (EA) o APs a los que se les haya indicado terapia biológica por su afectación axial. Recaída leve: prescribir AINE a dosis plenas durante al menos cuatro semanas. Recaída grave: regresar a la dosis de terapia biológica recomendada en ficha técnica.
5. Suspensión de la terapia biológica
a) Recibe dosis de optimización mínima.
b) Permanece en objetivo terapéutico tras 6-12 semanas desde la última disminución de dosis.
c) No hay evidencia de progresión radiológica significativa desde el inicio de la optimización.
6. Optimización de rituximab
a) Tratar con este fármaco las formas seropositivas de la enfermedad.
b) Usar una pauta de administración a demanda según una estrategia de tratamiento ajustado a objetivos basada en las definiciones de objetivo terapéutico y recaídas mencionadas en este documento.






































