La farmacia que regento fue la primera en Europa en dispensar bajo receta electrónica a un ciudadano de otro país de la UE. La farmacia sevillana y andaluza fueron pioneras en la implantación de la e-receta y ahora vuelven a serlo pilotando el este proyecto que permite que ciudadanos europeos puedan, con sus tarjetas sanitarias, recibir la dispensación de tratamientos prescritos en sus países. Este hito coincide con los primeros diez años de receta electrónica en Andalucía. Lo primero a valorar es el extenso grado de implantación del sistema que, gracias a la apuesta de la administración andaluza y al esfuerzo de los farmacéuticos es hoy una realidad en nuestras farmacias.
La implantación generalizada de la e-receta electrónica en Andalucía representa un avance social, económico y sanitario, una aportación de gran valor añadido realizada por el sistema público de salud, de la que se han beneficiado todos los pacientes. Pero también los profesionales médicos: la e-receta ha significado para la AP una descarga del 20 por ciento de las consultas, con lo que representa sanitaria y económicamente. Esta sí que puede considerarse una verdadera aportación para reducir los costes del sistema.
Reconozco que la administración andaluza tuvo el mérito y acierto de liderar esta iniciativa hace una década, y acertó al hacerlo de forma consensuada con todos los agentes, particularmente con los colegios de farmacéuticos, que le dimos nuestro respaldo, conscientes del esfuerzo económico, tecnológico y formativo que iba a suponer. Este tipo de iniciativas, adoptadas con el consenso de los actores implicados, es el ejemplo de la clase de acuerdos que necesitamos para afrontar el reto de la sostenibilidad del SNS.
Un reto que, no lo olvidemos, está relacionado con el incremento de la demanda de servicios sanitarios, provocado el envejecimiento de la población y el creciente peso de las enfermedades crónicas. Mejorando el control de estos pacientes, evitando hospitalizaciones y trabajando de forma general en la prevención, el ahorro que se podría obtener para el sistema sería mucho más significativo, duradero, social, sostenible, y pónganle todos los adjetivos que ustedes quieran.
Y en ese reto, la el sistema de receta electrónica también puede tener un papel muy destacado, pues abre un escenario de cambios mucho más profundos, aprovechando todo ese caudal de comunicación e información que aportan las nuevas tecnologías, en los que los farmacéuticos podríamos tener un papel muy activo, si la administración andaluza se decidiese a ello, y entre todos quisiéramos explorar un camino que volvería a ser tan pionero como lo fue el que juntos recorrimos hace diez años.






































