Fernando Redondo, presidente de la patronal FEFE
Los analistas económicos dicen que no hay muchos motivos para el optimismo. La crisis no parece tener fin, así como los recortes, márgenes y descuentos que continúan estrangulando la viabilidad de la oficina de farmacia. Pese a haber contribuido, como ningún otro agente del sector, a la sostenibilidad del sistema, la Farmacia continúa siendo diana de las medidas de ahorro emprendidas por este Gobierno. Sin embargo, pese a todo, el servicio prestado por la oficina de farmacia continúa siendo valorado muy positivamente por los ciudadanos. FEFE cree que hay espacio para la esperanza, pues tenemos propuestas para resolver los problemas que nos acechan.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que para preservar la alta calidad de la prestación farmacéutica que nos caracteriza se precisa viabilidad económica y seguridad jurídica. Si queremos seguridad jurídica necesitamos acabar con iniciativas como las de algunas autonomías, que atacan la cohesión, equidad y universalidad de la prestación farmacéutica, definida en nuestro ordenamiento jurídico.
No debe haber más casos como las limitaciones de la prescripción a través de la receta electrónica con la exclusión de la financiación de marcas correspondientes a algunos principios activos incluidos en el nomenclátor, el catálogo priorizado de medicamentos gallego o la subasta de principios activos andaluza. No a 17 políticas farmacéuticas, sí a una que salvaguarde las bases de nuestro sistema sanitario. Y, para ello, es necesario que el Consejo Interterritorial ejerza las funciones que le corresponden, bajo el liderazgo del ministerio: debatir, coordinar, unificar y velar porque se respeten los acuerdos alcanzados, que sólo pueden ser tomados en el marco de este organismo.
Hay soluciones para garantizar la viabilidad económica de nuestro sistema. Muchos pacientes crónicos son tratados como agudos, con el coste extra que supone y el problema que origina al SNS. La contención del gasto farmacéutico debe proceder de la prevención y atención a los pacientes crónicos, frente a la actual gestión de éstos como agudos, dotando así de un mayor protagonismo a los servicios de Atención Primaria. Las estrategias enfocadas sólo a la reducción de la inversión en fármacos no son sostenibles, al implicar que se debe renunciar al incremento de su esperanza de vida. Además, para mantener la calidad asistencial, la sostenibilidad del sistema y la viabilidad económica de los agentes del sector, es prioritario revisar los RDL 4/2010 y 8/2010, así como la política de visados que permitió ampliar las condiciones singulares de dispensación en farmacia hospitalaria sin respetar el espíritu de la ley, al basarse en criterios económicos y no sanitarios.
Todas las soluciones fueron planteadas en el XI Congreso Nacional de FEFE celebrado en Castellón. El congreso, modélico por su alto nivel de participación y por reunir a representantes de toda la sociedad, cumplió su objetivo: ofrecer soluciones para la supervivencia del modelo sanitario. Las propuestas viables para garantizarlo están sobre la mesa y los responsables políticos que decidan llevarlas a la práctica contarán con la colaboración y apoyo de FEFE.






































