José Martínez Olmos
Diputado del PSOE
| viernes, 25 de julio de 2014 h |

Hace unos días hemos podido conocer una batería de propuestas de recorte del gasto sanitario elaboradas por el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, para ser debatidas con los consejeros de Hacienda de las comunidades autónomas en el seno del próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera que se celebra el día 31 de julio.

Nuevos copagos (por urgencias, por consulta, por receta, por hospitalización…) y nuevos recortes al conjunto del sector sanitario y farmacéutico se proponen en el marco de una batería de medidas que contradicen los compromisos que la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, ha adquirido a lo largo de los últimos meses con los diversos agentes sanitarios y los pacientes. Mato pacta con los farmacéuticos mientras Montoro desmonta el modelo de farmacia; Mato propone un escenario predecible a la industria y Montoro destroza las previsiones… Como puede comprobarse una y otra vez, es Montoro quien manda en la sanidad española.

De aplicarse, los múltiples copagos propuestos en el documento en diversos ámbitos pondrían mayores barreras de acceso a los pacientes que más necesidades tienen. De aplicarse también otras de estas ‘medidas de racionalización y mejora de la eficiencia del gasto público’, la industria de tecnologías sanitarias, la industria del medicamento o las oficinas de farmacia tendrían un negro panorama para la planificación de su futuro. De aplicarse, los recursos obtenidos (no menos de 4.000 millones de euros) no irían a los presupuestos sanitarios. Ello debilitaría más aún nuestra sanidad pública.

El sector sanitario y farmacéutico sabe que hoy la sanidad española está en las peores manos posibles. Y muchos de ellos se preguntan para qué sirve firmar acuerdos con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad si quienes realmente deciden no están ahí, sino que están en el de Hacienda y Administraciones Públicas. Por todo ello, puedo decir que desde el Grupo Parlamentario Socialista trabajaremos para evitar que este hachazo se consume definitivamente.