| viernes, 26 de octubre de 2012 h |

Qué tienen en común países como Francia, Alemania, Gran Bretaña, Holanda y otros muchos del entorno europeo más próximo a España? La respuesta es sencilla: en todos ellos, el modelo retributivo de las farmacias comunitarias se estructura alrededor de un honorario que reconoce el trabajo profesional en cada dispensación. Es decir, prácticamente ninguno de los países de referencia en Europa remunera la actividad profesional de los farmacéuticos comunitarios por medio de un porcentaje vinculado al precio del medicamento, como sucede en nuestro país. ¿Por qué llamo la atención sobre este hecho? Pues porque sinceramente pienso que en estos momentos ha llegado el momento de plantear seriamente, y diría que de forma ineludible, la necesidad de un cambio en el modelo de retribución del servicio de dispensación.

Desde hace años, la farmacia española languidece ahogada por las bajadas continuas de los precios de los medicamentos que, unidas a los crecientes impagos, están provocando que la situación del sector sea cada vez más insostenible. No solamente porque desde el punto de vista económico el actual modelo de retribución daña el honorario profesional de los farmacéuticos y su viabilidad financiera, sino muy especialmente porque, además, no constituye un incentivo positivo para que los profesionales trabajen en la consecución de objetivos sanitarios beneficiosos para la sostenibilidad del sistema y para los pacientes que son, en definitiva, la verdadera razón de ser de la farmacia comunitaria.

De hecho, considero que el actual modelo retributivo “premia” a las oficinas de farmacia que más venden o facturan, independientemente de la actividad asistencial que realicen y de sus resultados en salud. ¿Acaso no merece ser retribuida la actuación del farmacéutico comunitario que ejerciendo su profesionalidad deriva al médico sin dispensar el medicamento tras evaluar que no es adecuado para la situación clínica del paciente?

Por ese motivo, desde la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac) estamos convencidos de que el modelo de retribución del servicio de dispensación en España debe seguir la senda marcada en otros países de valorar los servicios farmacéuticos prestados y es por esto que en nuestro próximo congreso, que se celebrará en noviembre, lo plantearemos sin ambages. La hora del cambio ha llegado.