Miguel Ángel Gastelurrutia Miembro de Foro AF-FC | viernes, 13 de marzo de 2015 h |

El número de pacientes mayores, crónicos polimedicados, pluripatológicos, que viven solos o son dependientes, va en aumento. Es evidente que, ante la complejidad del problema, cada profesional en función de sus roles debe aportar su conocimiento específico para, de una manera coordinada, contribuir a su abordaje multiprofesional.

Son muchas las organizaciones —OMS, Asociación Médica Mundial, Consejo Internacional de Enfermería y Federación Internacional Farmacéutica (FIP)— que afirman que los distintos profesionales deben trabajar en colaboración para integrar y trasladar el conocimiento científico disponible. Algunos factores que pueden favorecer su impulso son: desarrollo de proyectos conjuntos, normalización (procedimientos compartidos), sistemas compartidos de información (historia clínica única), mejora de las habilidades de comunicación y la promoción de formación conjunta entre profesiones, incluso en la universidad. Por ello, iniciativas en la formación de grado como el Congreso Intersanitario de Estudiantes son muy positivas.

El farmacéutico, como profesional que ha apostado por realizar una actividad más asistencial, también está desarrollando y promoviendo proyectos de práctica colaborativa con otros agentes de salud y, del mundo social y sociosanitario. Para la FIP la práctica colaborativa es la “práctica clínica en la que los farmacéuticos colaboran con otros profesionales de la salud con el fin de atender a los pacientes, cuidadores y al público”. Un ejemplo es el proyecto de Conciliación al alta, coordinado por Foro de Atención Farmacéutica en Farmacia Comunitaria (Foro AF-FC), en el que intervendrán distintos agentes de salud: farmacéuticos de distintos niveles asistenciales, médicos de AP y enfermeros. Otro, el programa conSIGUE en el que los farmacéuticos, colaborando con médicos, han conseguido disminuir problemas de salud no controlados, visitas a urgencias y hospitalizaciones, mejorando la calidad de vida de los pacientes de forma coste-efectiva y generando ahorros.

Toda esta experiencia nos demuestra que la clave del éxito radica en la generación de confianza interprofesional, y para ello seguiremos trabajando.