Gerardo Mosquera
Pte. auxiliares de Galicia
Sí, como presidente de la Coordinadora Gallega de Técnicos y Auxiliares de Farmacia debo salir al paso de los ataques desproporcionados y desacreditaciones que se están llevando a cabo por parte de los adjuntos, y que estimo no merecemos.
Nuestro colectivo lleva colaborando con los farmacéuticos décadas y décadas con responsabilidad, eficacia y, sobre todo, con discreción. Las tecnologías avanzan y esta profesión también. Para ello, el Servicio Gallego de Salud estableció una Orden para regular e indentificar al personal técnico y auxiliar en el acto de colaboración en la dispensansión. Esto no significa que dispongamos de más atribuciones. Las atribuciones se las dan los titulares como máximos responsables de la farmacia cuando con su firma solicitan la tarjeta para que podamos entrar en el sistema y la administración gallega da el visto bueno (con las limitaciones que dicta la Orden).
Lo que pretenden —los adjuntos gallegos— es poner las máximas limitaciones para que no tengamos futuro dentro de la farmacia, al restringir labores que hasta ahora realizamos sin problema. El futuro laboral dejará de existir para los que en este momento realizan sus funciones en las farmacias, y, para los miles de jóvenes que se están preparando para el ámbito laboral. Que sean legales y digan lo que pretenden sin tapujos.
Pido que no se ponga en duda nuestra profesionalidad y que tampoco se ponga en duda la responsabilidad de los titulares que emplean a técnicos y auxiliares. También que no ataquen a una Administración por hacer cumplir las leyes. Los pacientes saben quién y cómo se les atiende. Hay que parar esto y llegar a acuerdos.
Vanessa Caamaño
vocal de Asgafa
No, como buenos gallegos, ante la pregunta por qué no deben dispensar los auxiliares, en representación de toda nuestra junta directiva que firma este artículo contesto con otras: ¿pueden los auxiliares de clínica prescribir? ¿pueden los antiguos “practicantes” pinchar? ¿Pueden los masajistas ejercer como fisioterapeutas? La respuesta es simple: no es legal. En nuestro caso, la Ley de Garantías exige claramente la “presencia y actuación profesional del farmacéutico como condición y requisito inexcusable para la dispensación”. Quien lea esto y siga pensando que los auxiliares pueden dispensar es que no sabe leer.
Estamos a favor de que cada colectivo cumpla con su labor, dentro de la legalidad, siempre que el eje principal de todas nuestras acciones sea la salud del paciente. Es evidente que lo mejor para el paciente es que le dispense el personal más cualificado. Nunca deben primar decisiones políticas que solo persiguen abaratar costes. Decisiones que perjudican a los pacientes y a la imagen de la profesión.
Nosotros luchamos para que no se favorezcan políticas que ensalcen el intrusismo laboral. Los farmacéuticos adjuntos queremos ejercer con dignidad nuestra labor. Queremos cumplir con nuestra responsabilidad y que la Consejería de Sanidadno nos la dificulte. El modelo de farmacia solo se salvará en este país si tenemos como base la excelencia profesional. La farmacia española debe demostrar la calidad de su atención farmacéutica y sus servicios. Los adjuntos hacemos un gran esfuerzo por reciclar constantemente conocimientos y queremos que este esfuerzo se vea recompensado. Como resultado, en cambio, tenemos decisiones políticas que denigran nuestra querida profesión.






































