Los últimos datos del mercado consumer health en España, correspondientes al ejercicio 2011, han puesto de manifiesto una bajada de casi un 3 por ciento en valores y más de un 5 por ciento en unidades en los distintos sectores que lo engloban (OTC y parafarmacia). ¿Cuáles ha sido las causas para que se produzca este decrecimiento tanto en valores como en unidades? La respuesta que puedo dar es que el factor principal de que se haya producido esto es la crisis económica, que ha derivado los tratamientos hacia alternativas financiadas. Esta situación ha provocado una gran desaceleración de este mercado y la falta de lanzamientos relevantes de otros ejercicios, que se ha unido al impacto de los reales decretos de contención del gasto aprobados.
Pero, frente a todos estos factores que han llevado al sector de autocuidado a cifras negativas, hay otro que puede ser determinante para invertir esta tendencia y convertir a los medicamentos sin receta y a los productos de autocuidado en un mercado con futuro y en una oportunidad. ¿Una oportunidad? Sí, se puede decir que puede ser así tanto para que el Sistema Nacional de Salud garantice su sostenibilidad, como para que las compañías farmacéuticas, muy afectadas por las medidas de contención el gasto, tengan en el autocuidado un área de crecimiento e inversión.
Con todo ello me estoy refiriendo a la utilización del valor económico y social del autocuidado. ¿Cómo se puede hacer? A través, por ejemplo, del switch y de la desfinanciación de algunas categorías de medicamentos destinados al tratamiento de dolencias menores, que no de baja utilidad terapéutica, tal y como son calificados en algunas ocasiones. Se trata de medicamentos que presentan la más alta utilidad terapéutica, pero para el tratamiento de dolencias menores.
Al mismo tiempo, hay que resaltar que la situación actual de crisis requiere actuaciones responsables y también la puesta en marcha de medidas eficaces, siempre alejadas de demagogias y de discursos electoralistas. Y todo ello es necesario porque lo que está en juego no es algo sin importancia, sino lo que está sobre la mesa es la viabilidad del Sistema Nacional de Salud y también de muchas compañías farmacéuticas.
En este contexto es en el que la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp) pone sobre la mesa su propuesta de desfinanciación (de los grupos terapéuticos lágrimas artificiales, mucolíticos y antidiarréicos), una apuesta firme y contrastada por la solvencia futura de nuestro sistema sanitario y de uno de los sectores que más contribuyen al crecimiento de nuestro país, la industria farmacéutica.






































