Alberto Cornejo Madrid | viernes, 30 de mayo de 2014 h |

Pregunta. En las próximas líneas, el ‘observador’ será observado. Antes, una duda: ¿también en lo personal?

Respuesta. Por supuesto. Creo que observar a los demás es una obligación que todos deberíamos tener. Observar es una de las principales fuentes de información y conocimiento.

P. ¿Está de acuerdo en que aquello que no se ve, no existe?

R. No estoy de acuerdo. Asumir que solo existe aquello que ves en tu entorno es vivir en el limbo. Por eso el reto del observatorio es hacer ver ese limbo de la falta de adherencia y los abandonos de tratamiento.

P. Adherencia: dícese de lo tuyo con el Atlético de Madrid, ¿no?

R. Pues sí. Estoy adherido al Atleti desde los diez años, cuando mi padre me llevó por primera vez al estadio, al que sigo acudiendo con regularidad absoluta.

P. ¿Descarta que, tras lo ocurrido en la final de la Champions, vaya a haber un abandono de colores por su parte?

R. En absoluto. Todo lo contrario. Solo hay dos cosas que no se pueden cambiar en esta vida: la madre y el equipo de fútbol.

P. Animemos a los colchoneros: la vida te puede devolver a escenarios pasados. Tú das fe, ya que has presidido la Comisión Nacional de Geriatría en dos etapas distintas.

R. La constancia es un valor fundamental si no se dispone de otros, al igual que la motivación. Uno hace bien aquello que le gusta y le satisface, y hay que agradecer la forma de inculcar este concepto en el equipo de nuestro entrenador. Recientemente, un alto cargo del hospital en el que trabajo me comentó lo bueno que sería fichar al Cholo para mejorar el rendimiento, la atención, las altas…

P. En la conquista de la adherencia, ¿vale el tratamiento a tratamiento?

R. Soy cholista, pero en este caso no. Lo fundamental es que la sociedad tome consciencia de que el problema existe. Es evidente que hay que ir paso a paso, pero no hay que perder de vista el objetivo general. A partir de ahí, sí se puede ir partido a partido, con medidas concretas en cada individuo o patología.

P. Pero, haciendo uso de otro lema del ‘cholismo’, si se cree y se trabaja… ¿Se puede?

R. Evidentemente. Primero son los profesionales los que tienen que hacer suyo el reto y sensibilizarse de que es posible convencer al paciente de la importancia de tomar correctamente la medicación. Y que, si él hace bien esta labor, el paciente también hará bien la suya.

P. Para ti, que has ejercido como cardiólogo, Sergio Ramos, ¿es villano por los infartos que pudo provocar, o héroe porque hizo que aquellos con problemas cardiovasculares no perdiesen de vista su medicación?

R. Lo que sí te puedo decir es que si Sergio Ramos fuese de mi equipo, estaría muy orgulloso de él. Quizá los efectos secundarios no me importasen tanto en ese momento.

P. Como aficionado a pasear por el campo, ese sábado 24 de mayo, allá por la medianoche, ¿no te dieron ganas de tirarte al monte?

R. No, lo que me dieron ganas fue de apagar la televisión.

P. En ese caso, ¿querer fue poder?

R. ¡Claro que lo hice!

P. Y, al día siguiente, nada de ‘observar’ periódicos.

R. Al día siguiente me fui al monte, el cual ya se veía otra vez igual de bonito.

A José Manuel Ribera (Valladolid, 1940) se le acumulan las responsabilidades. Es consecuencia de ser referente. La actualidad de su amplio historial pasa por presidir el comité científico del Observatorio de la Adherencia al Medicamento y la Comisión Nacional de la Especialidad de Geriatría. También es académico de Número de la RANM y catedrático emérito de la Complutense.