Francisca Aranzana, directora de Infarma 2013, cree que siempre “hay luz al final del túnel”, a pesar de la que cae en este momento. De hecho, cuando le ofrecieron la dirección de la esta edición de Infarma le dio “un poco de respeto”, pero ahora está completamente segura de que cuando finalicen los tres días que dura el encuentro “todos miraremos hacia el futuro y nuestra profesión saldrá reforzada”. Además, considera necesario “reivindicar el papel del farmacéutico como agente de salud”, eso sí, “siempre coordinado con el resto de profesionales”.
Pregunta. Esta será la segunda edición de Infarma organizada de manera conjunta por los colegios de farmacéuticos de Madrid y Barcelona, la primera en esta sede. ¿Qué espera de este encuentro de la farmacia europea?
Respuesta. Espero que sean tres días de debate, donde podamos analizar todos los proyectos de futuro de la farmacia. Además, creo que es necesario que cuando acaben los tres días todos los congresistas puedan mirar hacia el futuro con optimismo y que nuestra profesión salga reforzada.
P. En la pasada edición se reivindicó el papel del farmacéutico como profesional sanitario y como clave de la sostenibilidad. ¿Se volverá a incidir sobre ello?
R. Claro que sí. Es necesario que reivindiquemos nuestro papel como agentes de salud, pero siempre coordinados con el resto de profesionales de la salud, porque eso supondrá siempre un beneficio para el paciente.
P. La evolución de Infarma ha ido pareja a la transformación del sector en los últimos años. Impagos, recortes, bajadas de precios… ¿Hay que salir de esa dinámica y debatir sobre la profesión?
R. Indudablemente. Lo vemos cada día. Por ejemplo, al Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona acaban de comunicarnos que no nos pagarán la factura de noviembre. Pero somos una profesión viva, somos agentes de salud y tenemos que mirar siempre hacia el futuro. Hay que tener en cuenta que, lo mismo que una sociedad va evolucionando, nuestra profesión debe hacerlo para dar respuestas a lo que la sociedad nos demanda. Hay que intentar dar más servicios de profesión farmacéutica para contribuir a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, pero también para contribuir al bienestar de todos los ciudadanos.
P. ¿Por dónde pasan las inquietudes profesionales que recoge el programa científico?
R. Sobre todo hay tener claro cuál es nuestro modelo de farmacia y cómo debemos evolucionar. Es innegable que tenemos que avanzar, pero también deben tenernos en cuenta, porque tenemos mucho que ofrecer. Para ello debemos buscar una perfecta coordinación entre los profesionales farmacéuticos de atención primaria, hospitalaria y comunitaria para luego hacerlo con el resto de agentes de salud.
P. En este sentido, se incide en abordar asuntos relacionados con los distintos campos sanitarios en los que el farmacéutico puede llevar a cabo su actividad. ¿Hay mucho camino por recorrer?
R. Desde luego que queda mucho camino por recorrer. El ciudadano sabe lo que significa el farmacéutico de a pie pero, a la hora de la verdad, las administraciones no nos tienen en cuenta. El farmacéutico puede contribuir tanto en la promoción como en la prevención de enfermedades y, cómo no, en el seguimiento del tratamiento. Por eso, pienso que podemos contribuir a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. Tenemos un papel muy importante.
P. Sobre este particular, durante el congreso también se debatirá acerca de si es posible la colaboración multidisciplinar entre los distintos agentes sanitarios. Más que posible es necesario, ¿no?
R. Es imprescindible, no necesario. Tenemos que estar coordinados para poder atender mejor al paciente. En una de las mesas que organizamos desde Infarma se debatirá el paciente crónico complejo. Aquí está todo muy coordinado (Atención Primaria, las enfermeras y hospitales están haciendo un papel imprescindible) y, ahora, lo que queremos es introducir al farmacéutico en atención comunitaria, porque desde la oficina de farmacia podemos detectar, por ejemplo, si hay duplicidad de medicamentos. Si todos colaboramos y tenemos una buena comunicación podremos mejorar sustancialmente la salud del paciente.
P. En el congreso también tienen cabida el resto de agentes de la cadena del medicamento. Aquí la unión también es necesaria y conveniente para todos, ¿no?
R. Todos. Aquí de lo que estamos hablando es del médico de Atención Primaria, de especialista, de atención hospitalaria y de la comunitaria pero tenemos que aplicarlo a todo.
P. Se habla mucho del futuro de la oficina de Farmacia, incluso en el congreso se presentará un estudio que lleva este título, pero… ¿Hacia dónde se dirige realmente la oficina de farmacia?
R. Considero que tenemos que ir hacia una farmacia más asistencial para el paciente. En este sentido, tenemos que ser responsables de su tratamiento y, de esa manera, podremos colaborar todos en la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.
P. Respecto al congreso en sí, ¿qué previsiones de asistencia, expositores y otras cifras manejan?
R. Cuando acepté este reto solo pensaba en la crisis con la que nos enfrentamos. Además, precisamente los días del congreso hay huelga de Iberia. “¿Dónde nos hemos metido?”, me preguntaba. Pero a día de hoy tenemos más de 3.200 congresistas, unos 170 expositores y más de 20.000 visitantes. Creo que está claro que nos movemos por nuestra profesión, porque con la que está cayendo, aún así, las cifras son muy buenas.
P. Para concluir, ¿qué le diría a los profesionales para que acudan a la cita farmacéutica más importante de España?
R. Que no se lo pueden perder, porque vamos a debatir sobre nuestro futuro y cuantos más seamos, más podremos avanzar. Hemos hecho un gran esfuerzo, mis compañeros han realizado un trabajo espléndido. Además, también debatiremos qué pasa fuera de España con una mesa europea donde podremos analizar y ver qué han hecho otros países para salir de esta situación. No se lo pueden perder. Es una vez al año y tres días de debate siempre vienen bien para renovarse y reflexionar.
Pregunta. Uno de los aspectos que este año cobrará gran protagonismo en Infarma serán los asuntos relacionados con la gestión. ¿A la fuerza ahorcan?
Respuesta. La farmacia no se puede olvidar nunca de la gestión, y más en estos tiempos de crisis por los que pasamos, porque hay que tener en cuenta que, en definitiva, la farmacia es una empresa y, por tanto, su rentabilidad es fundamental para poder seguir adelante. Tenemos que gestionar bien el stock, saber comprar bien… En este sentido, una de las mesas organizadas en este congreso está compuesta por varios profesores del máster de gestión del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona. Claro que es necesario que reivindiquemos el papel del farmacéutico, pero sin olvidar nunca la gestión de la oficina de farmacia.
P. Se trata de buscar nuevas oportunidades de negocio para la farmacia. ¿Hay luz al final del túnel?
R. Claro que hay luz al final del túnel. Hay que tener en cuenta que siempre que nos enfrentamos a una crisis se nos presentan nuevas oportunidades. Considero que somos una profesión muy viva y… ¡Por supuesto que tenemos futuro! Los farmacéuticos estamos muy bien preparados y muchos, además, están especializados, lo que nos ayudará a poder ir potenciando otras facetas para poder rentabilizar la oficina de farmacia.






































