Los farmacéuticos tienen dos facturas paralizadas, las de julio y agosto (220,9 millones de euros), en los cajones de una Generalitat que afirma que no tiene liquidez para hacer frente al pago de los medicamentos que han dispensado sus farmacias con cargo al Sistema Nacional de Salud (SNS). Jordi de Dalmases, presidente del Consejo de Colegios Farmacéuticos de Cataluña, analiza para EG esta situación que pone en jaque a los profesionales farmacéuticos de esta comunidad autónoma.
Pregunta. Si se habla con el presidente de los farmacéuticos catalanes lamentablemente se tiene que hablar de impagos. La Generalitat les debe ya 221 millones de euros. La situación en vez de solucionarse, como se dijo en su día, se agrava, ¿no?
Respuesta. Sí, vivimos el pico de impagos en octubre del año pasado, se estableció un calendario de pagos que se cumplió hasta septiembre, cuando la Generalitat dijo que no había dinero para pagar a todo el mundo y que había que repartirlo. Teníamos un retraso de 25 días y el 5 de octubre entramos en una deuda de dos facturas otra vez. Eso sí, la situación económica es distinta.
P. ¿Por qué es distinta?
R. Esta vez nos hemos podido dotar de un crédito. Esto significa que hemos podido cobrar del banco, no del CatSalut, mientras que en años anteriores contra una factura de la Generalitat ningún banco te daba crédito. En este caso Caixabank nos ha dado un factoring de 119 millones de euros.
P. Eso sí, gracias a la labor de los representantes de los farmacéuticos.
R. Sin duda. Pero en ocasiones anteriores nos movimos igual y no lo conseguimos. Aunque todo esto no quita un ápice la realidad del tema: no puede ser que sea la administración que debe dar ejemplo la que no cumpla. Hay temas de corrupción cada semana, por tanto, aquellos que están en lugares de responsabilidad y administración están incumpliendo sus deberes y no cumplen con sus compromisos más sagrados, que son los compromisos de pago. Estamos ante una situación excepcional que hay que rectificar, porque si no generamos una falta de credibilidad en el sistema impresionante.
P. Además, existe una situación política que no se debe obviar. ¿Siente que son víctimas de los daños colaterales de la disputa entre el Gobierno central y la Generalitat?
R. Nos hemos preguntado si éramos moneda de cambio, pero creo que no es así. Siempre que ha hablado con la administración central o la autonómica se nos ha tratado con el mismo respeto y este tema no se ha puesto encima de la mesa, más allá de la queja reiterada de la Generalitat de una financiación insuficiente. Pero el tema del 9-N, por ejemplo, nunca se ha puesto sobre la mesa.
P. La Generalitat culpa de la situación al actual modelo de financiación y a la ‘deuda’ que mantendría el Estado con Cataluña. Más allá de eso… El responsable de pagar a los farmacéuticos es la Generalitat, ¿no?
R. Eso es evidente. Los farmacéuticos tienen concierto con el CatSalut y quien tiene que pagar es la Generalitat. Es más, cuando se consiguen soluciones vía FLA a través de la administración estatal lo que se consigue es un préstamo y es la Generalitat la que lo gestiona.
P. Sobre este particular, el último retraso se produce porque el ejecutivo que preside Artur Mas no incluyó la factura farmacéutica del mes de julio dentro del FLA. ¿Han pedido que les detallen qué facturas se han adelantado a la de los farmacéuticos?
R. La información que se nos ha dado es que cada mes dejan de pagar una factura equivalente a la farmacéutica, es decir, más de 100 millones de euros. En esta ocasión nos ha tocado a nosotros.
P. Lo que resulta curioso es que en un principio se pidió a los farmacéuticos adelantar el cierre de facturación para incluir el pago con cargo al FLA de septiembre. ¿Qué motivó el cambio de parecer de la Generalitat?
R. No lo sé. Hemos exigido que nos den una respuesta por escrito, se nos dijo que la tendríamos, pero todavía la estamos esperando. El 9 de octubre mantuvimos una reunión con responsables del CatSalut dentro de la Comisión de Atención Farmacéutico, como paso previo a la reclamación del segundo bloque de intereses, pero no nos aclararon este aspecto. Esperamos la respuesta por escrito.
P. Y a partir de ahora… ¿Qué?
R. Parece que en octubre cobraremos. Hay posibilidades de que, tal y como se nos dijo desde el propio Ministerio de Hacienda, haya a finales de año, como ocurrió en julio, otro FLA extraordinario. Quizá sea esta la vía que permita solucionar el tema, o no. No lo sé, en estos momentos lo desconozco.
P. Dentro de la respuesta por escrito los farmacéuticos exigían un calendario de pagos.
R. No lo tenemos. Seguro que ahora pasaremos a 90 días, lo que significa que cobraremos en octubre, seguramente noviembre también, pero luego… No sabemos qué pasará. En estos momentos estamos en un mar de dudas. Ahora hay que sentarse, tanto con la administración central como con la autonómica, para que en el menor plazo de tiempo posible nos den la visión financiera que tendrán en los próximos meses. Pero hasta fin de año habrá una situación caliente. Habrá que ver qué calendario de pagos se puede establecer porque para nosotros es vital, necesitamos conocer las perspectivas de pago que tenemos.
P. Ha dicho que habrá un fin de año caliente…
R. Sí, pero no solo para la farmacia catalana, sino que será un final de año caliente, financieramente hablando, en todas las comunidades autónomas. Por ejemplo, el Heraldo de Aragón titulaba el otro día: “El Gobierno de Aragón cierra caja”. Y estamos a octubre. Viendo las restricciones del déficit de las comunidades autónomas, conforme se acerca el final de año, van teniendo consecuencias. Por eso no creo que sea solo la farmacia catalana la que tenga un fin de año caliente, sino en general, a no ser que el Ministerio de Hacienda establezca medidas financieras extraordinarias, se prevé un fin de año caliente en las administraciones autonómicas a nivel de tesorería.
P. Y ante esta situación, ¿qué ánimos se respiran dentro del colectivo farmacéutico catalán?
R. Una vez más nos hemos quedado sin cobrar; se ha perdido la credibilidad que se había generado durante ocho meses, cuando las cosas se iban cumpliendo; hemos conseguido el dinero… Pero los farmacéuticos siguen igual de soliviantados. Incluso se ha registrado en la secretaría del colegio una solicitud de asamblea general extraordinaria. Es una muestra de que a pesar de haber cobrado el colectivo está muy inquieto.
P. ¿Se puede trabajar con ese horizonte de incertidumbre?
R. Nos podemos hacer otra cosa, hay que seguir trabajando por el futuro. Intentamos impulsar este futuro, pero es verdad que la inanición económica es algo que hay que solucionar porque para andar cada día se tiene que comer.
P. En ese futuro nos encontramos con la cartera de servicios. ¿Se pueden seguir hablando de estos asuntos cuando existen facturas sin pagar?
R. Se tiene que poder seguir hablando de futuro, pero al mismo tiempo se tienen que solucionar los problemas financieros. Por ejemplo, los farmacéuticos catalanes hemos encontrado ahora una buena solución con el crédito de Caixabank. Es algo muy importante porque la situación financiera en la farmacia ha crecido en incertidumbre, pero se mantiene a nivel financiero. Es decir, que los farmacéuticos han cobrado igual que si hubiese pagado la Generalitat. Esto es mucho, pero ya se ve la reacción de los colegiados. Por eso es importante buscar la tranquilidad.
P. Sobre este particular, en Cataluña se anunció que la financiación de estos servicios (orientados al seguimiento de crónicos complejos y SPD) dependería de los resultados que demostrasen. Si no se paga la factura, por muy buenos resultados que se obtengan, si no hay dinero en caja…
R. Bueno, por ejemplo, las oficinas de farmacia catalanas ya tienen una factura mensual de cartera de servicios, porque nos pagan algunos de los servicios que prestamos: cribado de cáncer de colon, test de VIH, dispensación de metadona… Y se va pagando, bien es cierto que es mucho más baja y por eso es más fácil de pagar. Espero que los problemas de impagos sean pasajeros y se puedan superar. Si no, ¿qué horizonte podríamos tener? Hay que luchar, sacar esto adelante, buscar la normalidad y seguir trabajando por el futuro de la farmacia, porque creo que las dificultades financieras del país, en general, pasarán conforme crezca la economía. La farmacia tiene que tener su lugar en el futuro, y dependerá de lo que hagamos ahora.
P. Por otro lado, vistos los impagos y los problemas financiación que conllevan para unas farmacias que también ven mermada su capacidad económica por las medidas de ajuste, ¿es partidario de un cambio en el modelo de retribución del farmacéutico?
R. Los problemas de impagos son consecuencia de la crisis y de la disminución de ingresos de las comunidades autónomas, mientras que el cambio de modelo retributivo obedece a otros factores. Se trata de futuro y profesión y ahí está todo el mundo farmacéutico, porque no solo en España se piensan y se elucubran fórmulas de retribución. Son fórmulas distintas a las de un precio del medicamento que se cae, que buscan el lugar y el papel de futuro de una oficina de farmacia de éxito. Útil y eficiente para la sociedad.
En las reuniones que hemos tenido con la administración central y autonómica el tema del 9-N nunca se ha puesto sobre la mesa” No creo que sea solo la farmacia catalana la que tenga un fin de año caliente, va a ser algo general” Intentamos impulsar este futuro, pero la inanición económica es algo que hay que solucionar”






































