Alberto Cornejo Alicante | viernes, 21 de marzo de 2014 h |

Su victoria en los comicios del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Alicante celebrados el 9 de marzo, con el mayor porcentaje de votos (61 por ciento) obtenido en unas elecciones de esta corporación, todavía deberá ser refrendada por los tribunales. Tras el paso por las urnas se conoció que su rival, Carlos Alonso, había presentado días antes un recurso contra la validez de su candidatura ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Alicante. Pero Fe Ballestero, secretaria colegial en la anterior legislatura, confirma que desde el 10 de marzo ya está “pensando y trabajando” como nueva presidenta.

Pregunta. ¿Le preocupa que un juez pueda echar por tierra lo que ha ganado en las urnas?

Respuesta. Si alguien considera que las cosas no se han hecho conforme a la legalidad, tiene todo el derecho a ponerlo en conocimiento de quien considere. Yo, por mi parte, ya estoy trabajando.

P. Centrémonos en hechos concretos. Usted es la candidata en la que confió mayor cifra de colegiados.

R. Han sido unas elecciones muy reñidas, con una participación muy alta. Estoy encantada con el porcentaje de colegiados que han confiado en mí, y tengo clarísimo que esta cifra es un refrendo a la labor de la anterior junta directiva. La satisfacción es total.

P. Estos resultados, ¿suponen mayor responsabilidad en los retos que tenga que afrontar en su nuevo cargo?

R. Tras trabajar ocho años codo con codo con Jaime Carbonell [presidente saliente], ahora me toca salir del anonimato. Lo más inmediato que la farmacia alicantina tiene como reto es la consolidación del calendario de pagos y la firma del nuevo acuerdo marco con la consejería de Sanidad regional. Ahora mismo estamos trabajando sin concierto, tras ser denunciado. Es la gasolina necesaria para que nuestras boticas puedan funcionar correctamente.

P. Impagos: una patología ‘crónica’ desde hace años en la farmacia alicantina. ¿Acabará esta legislatura?

R. Así debería ser. Desde que Manuel Llombart está al frente de la consejería los pagos han sido regulares. Se comprometió a un pago mensual y lo está cumpliendo, si bien es cierto que aún tenemos un mes colgando. Cuando la Comunidad Valenciana salga de la ruina en la que se encuentra creo que todo se normalizará. También los pagos.

P. Viniendo de donde venimos, ¿un mes colgando es un mal menor?

R. En ese contexto actual sí. Hay que ser flexibles en función de esa delicadísima situación económica en la que se encuentra nuestra región. No conviene tensar la cuerda en esta época, porque se rompería enseguida, otra vez.

P. Por sus últimas actuaciones, parece que la consejería de Sanidad regional tampoco quiere romperla…

R. Hay mayor feeling y confianza. Llevamos años de sobresaltos, como el programa Akasa, que se ha demostrado como un fracaso. Necesitamos estabilidad. Queremos atender al paciente de la mejor manera posible pero, sin saber a qué atenernos, eso resulta imposible.

P. Respecto al acuerdo marco, su primer borrador abre la puerta a un protagonismo más asistencial de las boticas valencianas. ¿Ha llegado el momento de dar un paso al frente?

R. Es el momento, ya que posibles nuevos servicios deben recogerse en un acuerdo marco. Y es ahora cuando lo estamos negociando. Queremos que se nos permita asumir nuevas funciones y que sean pagados, al menos para cubrir los costes que genere su prestación. Personalmente, también me gustaría que el acuerdo marco recogiese en un anexo una racionalización de los servicios de guardia. Estos servicios son un derecho y un deber, pero se ha desvirtuado su sentido sanitario.