a. c. Pamplona | viernes, 28 de marzo de 2014 h |

La decisión del Gobierno de Navarra de mantener en sus boticas la vacuna de varicela, en contra del criterio aplicado por el Ministerio de Sanidad para el resto de España, ha situado a estos establecimientos en una especie de ‘isla’ involuntaria respecto a su dispensación a nivel peninsular (Ceuta y Melilla también la mantienen en el canal farmacia). Esta situación no solo ha provocado la movilización de pacientes a esta región para adquirirla, sino que habría dado pie a prácticas de dudosa legales por parte de algunas farmacias (de las que el COF de Navarra dice no tener constancia pero que sí confirman los propios pacientes), que estarían encargando vacunas por teléfono para luego enviarlas a cualquier punto de España.

A pesar de que se trataría de una práctica realizada por un reducido grupo de farmacias, que no debería empañar la labor que realiza toda una red de boticas, otros agentes aportan su grano de arena para que la dispensación de estas vacunas se rija por cauces de normalidad. Enrique García-Mina, director técnico de Nafarco, cooperativa local y única distribuidora que actualmente puede ser abastecida por los fabricantes, reconoció a EG que los pedidos de este producto experimentaron “un claro aumento en enero y febrero”, por lo que, en respuesta, Nafarco se ha visto obligada “a poner máximos a servir a boticas socias”. Respecto a un posible control de la Aemps del stock de vacunas de Nafarco, García-Mena lo desmiente. “Por el momento no ha ocurrido”, apunta.