La semana pasada la junta directiva de la patronal estatal de oficinas de farmacia, FEFE, mantuvo una reunión en la que se trataron los principales temas que centran la atención del sector. Por encima de todos se situó la delicada situación económica por la que atraviesan muchas boticas. Fernando Redondo, presidente de la patronal, repasa para EG una actualidad del sector “poco halagüeña”.
Pregunta. Estamos asistiendo a situaciones muy complicadas para las farmacias españolas. ¿Cómo se ve desde FEFE este escenario?
Respuesta. Los datos económicos cada vez son más preocupantes, lo que unido al tema de los impagos y a la metástasis del problema hacen que la situación sea grave y que se vaya complicando cada vez más. Tanto que ya hay concursos de acreedores, ERE, farmacéuticos sin capacidad de crédito que no pueden comprar medicamentos… Y ahora se anuncia un nuevo real decreto sobre precios y evaluación de medicamentos que no sabemos por dónde va a salir.
P. Pero una de las mayores preocupaciones ahora mismo son los impagos y retrasos que se dan en algunas comunidades, ¿no?
R. Nos acercamos a final de año, que siempre ha habido problemas en el pago, y se añadirán a los problemas que empezaron en febrero. Es el mayor de nuestros problemas porque podemos asumir hasta la disminución de negocio de las farmacias, siempre que haya un marco estable y predecible y cobres. Pero si además de la disminución del volumen de negocio no te pagan… La situación es difícil.
P. Parece que el pago a muchas farmacias depende del FLA. ¿Es lógico?
R. No es lógico, y es muy grave, por ejemplo, que los farmacéuticos valencianos hayan pedido al Ministerio de Hacienda que sea quien pague sin que el FLA pase por la Generalitat. Es una falta de confianza en las administraciones públicas muy significativa.
P. ¿En parte motivada también por la aprobación de presupuestos autonómicos irreales?
R. Claro. Entiendo que desconfíen, pero no deja de ser muy grave esta situación. Que las administraciones no ofrezcan ninguna garantía. No se puede pretender que un servicio público, como es la prestación farmacéutica, se mantenga a costa de 20.000 farmacéuticos. No hay quien lo entienda.
P. ¿Hay soluciones para que no se repita esta situación?
R. De las que se han tomado no me ha gustado ninguna. Pero la última, el no pagar porque no, me parece tremendo. Hay una ruptura total de los conciertos, muchas administraciones están incumpliendo los conciertos. ¿Soluciones? Si tuviera la solución mágica la pondría sobre la mesa. Además, al ser 17 administraciones distintas no existe una solución única.
P. Además, bajan los precios y el número de recetas…
R. Se suma todo, y sin reducir la prestación de servicios.
P. Y el sistema de precio más bajo tampoco ayuda mucho, ¿no?
R. No, porque impide hacer una gestión adecuada de stocks. Son situaciones absurdas que hay que vivirlas, porque es grave que a una persona mayor o a un polimedicado le des cada día una caja distinta. Y luego se lanzan mensajes como que el IPC se incrementó por la subida de precios de los medicamentos. ¿No será por el aumento del copago? Aquí se echa siempre la culpa a los mismos.
P. Se plantea una revisión.
R. Me da miedo el nuevo decreto. Dicen que es para corregir errores, porque siempre se cometen más errores y sirven para perjudicarnos más, porque ni siquiera nos consultan. No se mira más que rebajar factura a costa de lo que sea y sin medir las cosas. Pero que conste que ya estuvieron advertidos, por ejemplo, de los errores en el tema de la desfinanciación, porque se lo hicimos saber. Teníamos la experiencia de los dos medicamentazos anteriores. Errores que crean a los farmacéuticos una inseguridad jurídica tremenda.
P. Vista la situación, de cartera de servicios remunerada ni hablamos, ¿no?
R. Las administraciones no pueden pagarnos los medicamentos, ¿cómo nos van a pagar los servicios? Para todas las carteras de servicios acordadas vía concierto por las 17 comunidades autónomas las administraciones han pagado un total de 60.000 euros en un año. ¡Una media de poco más de tres euros al año por farmacia! ¿De qué hablamos?
P. ¿Y si fuesen servicios retribuidos por el paciente?
R. Ahí estaría de acuerdo, porque la farmacia siempre ha tenido capacidad para generar los servicios que crea más adecuados para la población que atiende. Servicios que esta población demande y retribuidos por quienes los demanden porque la administración no los va a retribuir.
P. ¿Y un cambio en el modelo retributivo?
R. Meterse ahora mismo a plantear estos temas es un peligro. Un sistema mixto funciona para medicamentos de más de 120 euros. ¿Cuántos hay? Los países que tienen esos sistemas se lo están replanteando porque sale muy caro. Además, bajar la tasa sería muy fácil para los gobiernos.






































