El problema del Sistema Nacional de Salud no está generado sólo por la crisis económica. Arrastra una serie de déficits estructurales que hacen necesario innovar en gestión. Hasta ahí al menos se ponen de acuerdo el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz, y la consejera de Salud de Andalucía, María Jesús Montero, que intervinieron en la tercera jornada del curso de verano Presente y futuro de la Sanidad. Ambos también comparten la idea de que en los últimos 25 años España ha tenido un gasto en medicamentos muy por encima de los países de la OCDE. Pero su manera de afrontarlo, y de gestionar a la vez de manera innovadora, es muy diferente.
Para Echániz, las principales amenazas al sistema, además de financieras, tienen que ver con la evolución demográfica de los últimos años. Mientras la pirámide poblacional ha cambiando, la vigencia de leyes que datan de más de medio siglo no permiten, según el consejero de Castilla-La Mancha, “adaptar el sistema al paciente”, por ejemplo en lo relativo a la asistencia sanitaria por la tarde. También mencionaba la gestión privada de recursos asistenciales con un llamamiento a evitar que “la ideología impida gestionar mejor”. Lo hacía apenas unas horas antes de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid paralizara el proceso de privatización de Javier Fernández-Lasquetty.
Con las subastas de medicamentos amenazadas también por la reforma de la Ley de Garantías, María Jesús Montero centró su participación en los peligros de la “velada recentralización” de competencias que a su juicio está llevando a cabo el Gobierno de Mariano Rajoy. “Y se hace de forma que quienes tienen que prestar los servicios tienen que asumir más recortes”, añadió.
Para Montero, no solo “es un mito” que la descentralización “sea un grave problema” para el SNS, sino que es lo que “genera innovación”, además de “paliar” las desigualdades al dar a las comunidades autónomas capacidad para “ofrecer soluciones ante las presiones del mercado”. Un ejemplo de esto, dijo, son las subastas de medicamentos.
Gasto farmacéutico
Sobre el propio gasto farmacéutico, llama la atención que siga sin existir un diagnóstico compartido sobre la evolución de esta factura. Ambos parten de la base de que era excesiva. Pero mientras que para Echániz el problema estaba en un “exceso de consumo” (es decir, un problema de demanda); para María Jesús Montero “el problema está en que no ha habido financiación selectiva y se ha financiado todo” (es decir, un problema de oferta).
Por ello, según Echániz, España está avanzando hacia un uso más racional de medicamentos gracias al copago farmacéutico por renta, que ha reducido el uso un 25 por ciento sin afectar la salud de la población. Montero, en cambio, insiste en que la PPA, de la que las subastas son la máxima expresión, ha sido “la medida más innovadora” en farmacia en los últimos años”.






































