Desde la semana pasada, Jaime Carbonell es presidente por partida doble. Además de máximo representante del Colegio de Farmacéuticos de Alicante, ahora también lo es del Consejo Autonómico Valenciano, un cargo rotatorio en el que ha sustituido a María Teresa Guardiola, su homóloga del colegio valenciano.
Pregunta. Por el momento que vive la farmacia valenciana, ¿ser ahora su máximo representante es un caramelo envenenado?
Respuesta. No lo es, porque este consejo autonómico es un órgano de consenso y todo lo que de él surge se hace por acuerdo, independientemente de quién ponga el rostro. Pero sí es verdad que es una responsabilidad añadida.
P. ¿Qué objetivo prioritario le han dejado en la agenda?
R. A día de hoy, mi agenda solo tiene una página, con un único objetivo: cobrar los cuatro meses y medio de facturas que nos debe la Generalitat.
P. La semana pasada cumplió con el primer ‘compromiso’ de pago al que le obligaba el nuevo calendario. ¿Qué siga la racha?
R. Efectivamente, que siga.
P. Otro asunto sobre la mesa: el DL 2/2013. ¿Ya llueve menos?
R. Parece ser que este tema sí tiene más visos de solucionarse, al menos respecto a la inconstitucionalidad de algunos de sus artículos. Confío en que las negociaciones entre el Ministerio de Hacienda y la Generalitat den resultado.
P. Hacienda parece oponerse a la concertación individual, ¿no?
R. Hasta que no lo vea, no lo creo. Si revertimos este punto, se cumpliría el artículo 107 de la Ley de Sanidad y tendríamos un concierto como en el resto de España.
P. ¿Están deseando tirar a la papelera el borrador de concierto que os remitió la Generalitat?
R. Del primer borrador hay muchas cosas que no nos gustan, pero prefiero no valorarlas, ya que seguro que saldrá un nuevo texto tras esas negociaciones.
P. Los plazos dictan que el nuevo concierto debería entrar en vigor este 1 de julio. ¿Difícil cumplirlo?
R. Lo sensato sería mantener las condiciones actuales hasta conocer los resultados de la comisión.






































