Francisco Rosa Alcobendas (Madrid) La filial española de Eli Lilly conmemorará a lo largo de este mes de junio el 50º aniversario desde su implantación en España. Esta tuvo lugar en 1963, tras la compra del 50 por ciento de las acciones de Sociedad Indiana, y se tradujo en la creación de una joint venture con la participación mayoritaria del laboratorio americano. Este acabó haciéndose con el cien por cien de las acciones en 1996, y la bautizó como Lilly España. Antes de eso, en 1966, los responsables de la compañía ya advirtieron que las instalaciones de fabricación de Madrid se habían quedado pequeñas, por lo que se inició la construcción de un nuevo centro de en el municipio de Alcobendas, que fue inaugurado dos años después, en 1968. En un primer momento, la planta estaba pensada para la producción de inyectables, cápsulas y secos, aunque en 1994 se decidió la dedicación exclusiva a estos últimos, en su vertiente no cefalosporínica. Una decisión que ha cobrado una relevancia especial, dado que actualmente es el único centro de Lilly fuera de Estados Unidos en el que se fabrican productos secos. Además, la facturación de la planta ascendió a los 1.800 millones de euros en 2012 y toda su producción se exportó a 113 países. Este valor estratégico conferido a la fábrica madrileña ha tenido varios reconocimientos en los últimos tiempos. Así, el centro de Alcobendas fue distinguido con el Premio Fundamed-El Global a la Mejor Compañía en el ámbito de la Producción y Fabricación durante el curso 2011. Asimismo, han sido varias las autoridades que han agradecido a Lilly su presencia en el país. ¿Un ejemplo? La visita en marzo de 2011 del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, quien reconoció la importancia que tiene para la región la presencia de compañías como Lilly en un acto con el entonces presidente, Eric Patrouillard. A nivel local, el alcalde de Alcobendas, Ignacio García, destacaba recientemente a EG los beneficios de tener instalada en su municipio a una de las multinacionales farmacéuticas más importantes del mundo, por los empleos directos (397) e indirectos (1.200) que genera, y por la confianza que transmite al resto de empresas de sus características. La última demostración del compromiso que mantiene Lilly con España se hizo patente con el reciente anuncio, por parte del actual presidente de Lilly en nuestro país, Javier Ellena, del traslado de la producción de la fábrica de Giessen (Alemania) al centro de Alcobendas. Una operación que ha contado, según Ellena, con el impulso del ministerio que dirige Ana Mato y que se ejecutará en 2014. | viernes, 07 de junio de 2013 h |