Pocos días después de recibir la autorización de las autoridades europeas, Boehringer Ingelheim organizó un acto en Viena, ciudad que se ha convertido en centro neurálgico de la compañía en lo que tiene que ver con la oncología, para poner de manifiesto el valor que aporta este nuevo inhibidor oral de la angiokinasa para pacientes con cáncer de pulmón no microcítico (NSCLC) con adenocarcinoma, el cual podrá ser administrado en combinación con docetaxel después de una primera línea con quimioterapia. El recibimiento de médicos y pacientes ha sido caluroso.
Así, en primer lugar, se destacó, por parte del oncólogo danés Anders Mellemgaard, el mecanismo de acción de Vargatef (nintedanib), que inhibe tres importantes receptores VEGFR, PDGFR y FGFR, con lo que consigue detener la proliferación de nuevos vasos sanguíneos que alimenten de nutrientes y oxígeno (angiogénesis) al tumor, y con ello su crecimiento. “Esta acción triple es importante, porque en caso, por ejemplo, de anular solo uno, los dos restantes podrían compensar su actividad”, explicó Frank Hilberg, científico senior de Boehringer Ingelheim con un alto protagonismo en el descubrimiento y desarrollo del fármaco.
En cuanto a la aportación clínica que realiza el fármaco, es pertinente precisar que los datos de supervivencia son modestos. Así, en lo que tiene que ver con la supervivencia libre de progresión, los resultados del ensayo fase III LUME-Lung 1 demuestran que la diferencia entre la combinación de nintedaninb con docetaxel y la quimioterapia sola es de menos de un mes. La primera de estas opciones aportó 3,4 meses a los pacientes estudiados, frente a los 2,7 de docetaxel en monoterapia. En lo relativo a la mediana de supervivencia global, la opción de nintedaninb más docetaxel resultó en 12,6 meses, frente a los 10,3 meses solo con docetaxel en pacientes con adecarcinoma avanzado.
Pero más allá de esto, lo que destacaron, tanto Mellengard como la representante de la asociación de Mujeres Contra el Cáncer de Pulmón en Europa, Stefania Vallone, que ofreció datos de prevalencia (400.000 nuevos casos anuales en la UE) del cáncer de pulmón y destacó las dificultades para un diagnóstico temprano por ser una dolencia asintomática y no disponer de herramientas de screening adecuadas, agradecieron la aportación de este tipo de fármacos, “tras una década de ausencia de tratamientos de segunda línea”.
Asimismo, Vallone reconoció que, más allá de la prolongación de la vida, hecho al que no restó importancia, “los pacientes también agradecen, y mucho, las mejoras en la calidad de vida”. En este sentido, el hecho de que nintedaninb sea un medicamento oral, dijo, permite a las personas llevar una vida más independiente o mantenerse activa. Y en esta misma línea, Mellengard señaló su no interacción con otros fármacos y unos datos aceptables de tolerabilidad.
Una vez conocidas estas aportaciones, el máximo responsable de Oncología de Boehringer, Jörg Barth, se refirió a estudios que hay en marcha para posicionar al fármaco en primera línea. Además de eso, Hilberg hizo alusión a los estudios que hay en marcha para otras indicaciones, y que confieren a nintedaninb un cierto valor potencial para la compañía. Así, hizo referencia a un estudio fase III para cáncer de ovario y otro para colorrectal, así como otros en fase II para riñón, hígado y mesotelioma.






































