| viernes, 10 de octubre de 2014 h |

Mejorar las vías de comunicación, ya en buen estado, entre las asociaciones de pacientes y las sociedades científicas para que los profesionales puedan conocer de primera mano los problemas de equidad en el acceso a la prestación sanitaria entre centros y comunidades y buscar fórmulas para resolver estas situaciones desde el “nosotros” es una parte de la solución a estos problemas planteada durante la segunda mesa de la II Jornada de Pacientes de la AGP.

Sólo la transparencia puede ayudar a resolver estas desigualdades, según la opinión general de los participantes que ofrecieron su visión sobre el acceso a las prestaciones sanitarias del Sistema Nacional de Salud.

Para el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha contra las Enfermedades del Riñón (Alcer), Jesús A. Molinuevo, la participación de los pacientes en la gestión y evaluación de centros y profesionales resulta esencial. “Debemos tener derecho a elegir en función de los resultados, es una forma de evaluar y de hacer que el sistema mejore y sea más sostenible”, defendió. Con este tipo de experiencias, que ya funcionan en Gran Bretaña, Molinuevo destacó que el paciente incita al sistema a “regenerarse y funcionar”.

Por su parte, Antonio Bernal, presidente de la Federación Nacional de Enfermos Trasplantados Hepáticos, insistió en que los pacientes no deben admitir cambios en un SNS que funcionaba. “Hay mucha diferencia de innovar a plantear cambios grandes”, manifestó, y advirtió que todo lo que se ahorre con los recortes debe redundar en el propio sistema sanitario, preservando una equidad, que según su experiencia con los últimos tratamientos en hepatitis C, está más que dañada en nuestro país.

En opinión de José María Martín Moreno, comisionado para la Equidad de la AGP, es el momento de “ser asertivos, de lograr que se cumpla la ley que garantiza la equidad y de ser más eficientes”. Martín Moreno recalcó que hay que quitar dinero de las ‘tarjetas opacas’ y de los gastos de representación y situarlo “en lo importante”.

El comisionado para la Equidad de la AGP abogó de nuevo por la movilidad del paciente, que tiene derecho a ser atendido donde lo vayan a hacer mejor, por recursos y experiencia, y no necesariamente en el centro más cercano.

NACOs y biológicos

La perspectiva de los especialistas corrió a cargo de Miguel Ángel García, secretario general de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), y Montserrat Romera, coordinadora de la Comisión de Asociaciones de Pacientes de la Sociedad Española de Reumatología (SER). El responsable de la SEC admitió limitaciones en el acceso a algunos fármacos, como los NACOS o determinadas prótesis, “pero no mucho más allá”. En cualquier caso, sí denunció la reducción del gasto en sanidad en un momento en el que es preciso una profunda renovación tecnológica que supere la obsolescencia de los equipos.

En la misma línea, Romera admitió diferencias en el acceso a las terapias biológicas no sólo entre comunidades, sino incluso entre centros de una misma localidad. Frente a estas restricciones, puso el acento en el control del gasto incentivando la prevención y educando a la población para evitar los abusos bajo la idea de que la sanidad es gratuita.

Un sistema sanitario con dos pilares fuertes. La sanidad privada gestiona el gasto de manera eficiente, y esto mismo ha de ser extrapolable a la sanidad pública. Es la petición de Manuel Vilches, director general del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad, IDis, que hizo hincapié en la necesidad de potenciar el trabajo conjunto entre la sanidad pública y la privada para lograr que el sistema sanitario se sustente en dos patas y que éstas sean cada vez más fuertes. Asimismo, Vilches abogó por abordar un debate profundo que permita a los ciudadanos conocer las dificultades por las que atraviesa en sistema sanitario y participar. En su opinión, no existe diferencia entre la sanidad pública y la privada de cara a los pacientes. El director general del IDIS recalcó la contribución a la sostenibilidad de los siete millones de ciudadanos que han suscrito seguros privados de salud. En definitiva, abogó por diseñar un nuevo sistema sanitario sostenible, eficaz y excelente para todos.