El Ministerio de Sanidad no tiene intenciones de dar marcha atrás a la entrada en vigor del copago farmacéutico hospitalario para medicamentos de dispensacion ambulatoria. Así se desprende de la respuesta de la ministra de Sanidad, Ana Mato, dio a la senadora socialista María Chivite durante el Pleno del Senado. Según Mato, el Ministerio “no está proponiendo ninguna nueva medida que afecte al pago de medicamentos en los hospitales”, al afectar sólo a aquellos cuya administración se produce en el domicilio de los pacientes, “al igual que se hace con los medicamentos que se dispensan en las farmacias”.
Para el grupo socialista, sin embargo, la realidad es que a partir del 1 de octubre, “enfermos de cáncer, hepatitis B y hepatitis C han de tener que pagar en los hospitales por algo que ahora en estos momentos no están pagando”. La senadora Chivite solicitó la paralización de la medida para que no se generen problemas en los pacientes. “No tenemos que disuadir a nadie de un consumo de medicamentos porque la recaudación va a ser inferior al coste de lo que nos va a costar implantar esta medida. Y absurdo es el papel que tiene el Ministerio de Sanidad porque si su único objetivo es recaudar para eso ya tenemos al Ministerio de Hacienda”, respondió la senadora, que en nombre del grupo socialista volvió a pedir su dimisión.
Mato insistió en que “los pacientes hospitalizados no pagan por los medicamentos que reciben durante su estancia”, lo que para ella sería “el pago de fármacos por uso hospitalario”. Asimismo, sobre las acusaciones de haber aprobado la medida por su cuenta, añadió que la resolución “se aprobó en el Congreso y en el Senado en el mes de diciembre”.






































