La ministra de Sanidad, Ana Mato, afirmó que “la innovación es uno de los motores del crecimiento económico y de creación de empleo de nuestro país, e innovar en salud es uno de los elementos clave del bienestar de los ciudadanos”. Estas declaraciones las realizó durante la clausura de la Conferencia Anual de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en España (AmChamSpain), que bajo el título “El Poder de la Innovación: La propiedad intelectual” tuvo lugar hoy en Madrid, donde la ministra constató que la industria y, en concreto, las empresas farmacéuticas, requieren de un marco estable y predecible para llevar a cabo sus inversiones, sobre todo en I+D+I.
Durante su intervención, Mato se refirió a que se ha habilitado una línea extraordinaria de crédito de 35.000 millones de euros para el pago a proveedores pendientes de cobro, muchos de ellos compañías farmacéuticas y de tecnología sanitaria. Igualmente, y tras hacer referencia a que el sector de la salud ha demostrado ser líder en innovación, por su capacidad para incorporar las nuevas tecnologías y para generar conocimiento, manifestó que es “especialmente importante la innovación en medicamentos, porque favorece el avance científico y permite mejorar la salud de los ciudadanos”.
De igual modo, la ministra puntualizó que el Gobierno “apoya la innovación y el gasto en I+D+I mediante un sistema dual de protección de la propiedad industrial e intelectual: a través de las patentes y de un sistema de protección de datos que garantizan las agencias de medicamentos”. Y es que, según declaró, “lo que se busca es que el gasto en I+D+I pueda ser rentabilizado con una garantía de exclusividad en el mercado durante un determinado tiempo”.
Innovación
Por su parte, Eric Patrouillard, presidente de Lilly España y del comité de Propiedad Intelectual de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España, afirmó durante el encuentro que “España debe cambiar hacia un modelo que contemple a la industria farmacéutica como un sector clave para la generación de riqueza y no como generador de gasto público. La industria farmacéutica puede ser parte de la solución para superar la crisis”.
Patrouillard incidió en la estrecha relación que existe entre innovación y crecimiento y citó como ejemplo la revolución que ha supuesto el mundo digital y cómo la innovación farmacéutica puede ayudar a reducir los costes globales para la sociedad. “Tenemos que cambiar nuestra forma de pensar: de un enfoque centrado en los costes de los tratamientos, a otro centrado en la comprensión holística del valor que crean”, indicó en presencia de Mato, el presidente de AmChamSpain, Jaime Mallet, y el Embajador de Estados Unidos en España, Alan Solomont.
La jornada contó con una sesión plenaria y dos sesiones paralelas, una de ellas dedicada a la innovación en salud y el papel de la industria farmacéutica, moderada por la Cristina Garmendia, ex ministra de Ciencia e Innovación y en la que han participado Humberto Arnés, director general de Farmaindustria; Jesús María Fernández Díaz, viceconsejero de Salud del País Vasco; Javier Fernández-Lasquetty, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid; Antonio María Sáenz Aguado, consejero de Sanidad de Castilla y León, Jorge Ramentol, Presidente de Farmaindustria, junto a los presidentes de Pfizer, Amgen, Janssen-Cilag y Abbott. La inauguración del evento corrió a cargo de Román Arjona, Secretario General de Ciencia, Tecnología e Innovación; Víctor Calvo Sotelo, Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, y Teresa Lizaranzu, Directora General de Política e Industrias Culturales y del Libro del Ministerio de Cultura.






































