j. nieto Madrid | viernes, 20 de febrero de 2015 h |

Los presidentes de los colegios de farmacéuticos salieron el pasado 11 de febrero de la reunión mantenida en la sede del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos con una idea muy clara: es necesario potenciar Centro de Información sobre el Suministro de Medicamentos (Cismed), la plataforma desarrollada por la Organización Farmacéutica Colegial para detectar en tiempo real faltas de suministro de medicamentos a las farmacias por parte de los almacenes de distribución. Una iniciativa, a la que ya se han sumado 40 colegios provinciales y más de un millar de farmacias en toda España, que además de detectar situaciones generalizadas de suministro irregular de medicamentos, dotará al Consejo General de información sobre su disponibilidad para facilitar la toma de decisiones de los farmacéuticos y, con ello, contribuir a la continuidad de los tratamientos de los pacientes.

¿Cómo funciona este sistema? Las farmacias se deben adherir de manera voluntaria al sistema a través de su colegio, quien les facilita el trámite, la documentación necesaria y el aplicativo informático. Una vez que se adhiere a Cismed, la farmacia, a través de su software de gestión, realiza los correspondientes pedidos a los almacenes distribuidores. Si se obtiene una respuesta negativa del tercer almacén al que se solicita un medicamento, la cuarta pedición se realiza al colegio, que recoge la incidencia de suministro. Unos datos que, tras pasar por una serie de filtros, son remitidos al Consejo General, que consolidará los datos de desabastecimiento a nivel nacional.

A este respecto, desde el Consejo General se precisa que a través de este sistema “las farmacias pueden conocer de manera inmediata, a través de sus colegios, posibles alteraciones en el suministro de medicamentos y ofrecer así soluciones a sus pacientes y poder contribuir a la continuidad de los tratamientos”. Asimismo, indican que permitirá a las boticas “responder a los acuerdos suscritos en los conciertos a efectos de dispensación, sustituación y facturación de los medicamentos”, al tiempo que se dota a la profesión farmacéutica de “un sistema de información unificado en todas las provincias para facilitar la respuesta ante suministros de medicamentos irregulares y ofrecer soluciones al conjunto de la sociedad”.

El COF de Sevilla, pionero

Sobre este particular, cabe destacar que para la implantación del sistema se dan dos casos: la de los colegios que ya tienen un sistema de control similar o quieren implantarlo ellos mismos, y el de aquellos que dejarán en manos del Consejo General el primer paso.

Dentro del primer grupo se encuentra un colegio pionero en el establecimiento de alarmas para controlar desabastecimientos, el de Sevilla, que en 2010 impulsó la creación del denominado ‘cuarto almacén’ que ahora ha replicado el Cismed. Una iniciativa que aprovechó la bidireccionalidad de la comunicación entre farmacias y almacenes mayoristas para impedir devoluciones de recetas por culpa de desabastecimientos sin comunicación oficial. ¿Se pueden incorporar estos datos al sistema nacional de alertas ? Se podrá hacer siempre que se solventen las trabas derivadas de la protección de datos, ya que, por ejemplo, los farmacéuticos sevillanos solo cedieron sus datos al colegio.