Redacción
Madrid
El proceso de screening que PharmaMar aplica a cada una de las moléculas presentes en las muestras que toma está perfectamente diseñado y sistematizado. Una vez que el extracto total de una muestra da actividad antitumoral la compañía inicia la separación de todas las sustancias presentes hasta llegar a la molécula responsable de dicha actividad. Para ello, se realizan pruebas sobre más de cien líneas diferentes de células tumorales humanas, a las que se somete a test colorimétricos que permiten determinar si hay actividad antitumoral así como la potencia del fármaco.
Pero el hecho de que en las primeras fases se obtenga una gran actividad no es sinónimo de éxito, ya que todavía no es posible conocer la estructura de la molécula responsable de la actividad y, por lo tanto, no se sabe si se trata de una molécula nueva o si ya está patentada o, en caso de ser novedosa, si sería factible su síntesis de un modo asequible.
En cualquier caso se inicia un proceso que PharmaMar tiene engrasado ya que lo pone en marcha más de cien veces al año, cada vez que un extracto de alguna muestra ofrece signos de actividad antitumoral y, aunque la gran mayoría quedarán en el camino, la compañía del grupo Zeltia trabaja con la ilusión de dar con el antitumoral perfecto.






































