Ni una semana han tenido los farmacéuticos andaluces para asimilar el levantamiento por parte del Tribunal Constitucional de la suspensión cautelar que pesaba sobre la resolución por la que se convocó la primera subasta de medicamentos en Andalucía. Cuando el colectivo ya esperaba nuevas licitaciones para septiembre, tal y como anunció la propia consejera de Sanidad, María Jesús Montero, vio como la admisión a trámite del recurso de inconstitucionalidad presentado por el Gobierno de la Nación, en este caso, contra el Decreto-ley 3/2011 por el que se aprobaron las subastas, implicaba de nuevo la suspensión de la norma por un periodo máximo de cinco meses.
Los farmacéuticos se preguntan ahora cómo deben actuar, puesto que desde el 1 de junio aplican la instrucción de Servicio Andaluz de Salud (SAS), según la cual debían dispensar el fármaco seleccionado cuando estuviera a precio más bajo. “Nosotros lo que queremos es que nos diga alguien qué tenemos que hacer”, afirmó el presidente del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cacof), Antonio Mingorance, que recordó que los boticarios son “meros administrados”.
El mismo deseo manifestó el presidente del COF de Málaga, Javier Tudela, que anunció que elevaría una consulta a la administración sanitaria autonómica para aclarar el proceder de las oficinas de farmacia, tras la suspensión cautelar que recae ahora sobre la norma. “Es un lío tremendo y un caos que ya avisamos en su momento”, lamentó Tudela, al tiempo que reconoció que “era previsible que el Gobierno de España fuera contra el decreto, que esa es la raíz del problema”. Lo que, a su juicio, parece claro es que, por el momento, no habrá nuevas convocatorias de subastas.
Los problemas del copago
Al margen de las subastas, la farmacia andaluza debe enfrentarse también a las incidencias derivadas del nuevo copago, que todavía fueron múltiples la semana pasada, según reconoció el presidente de los boticarios malagueños. Este fue la causa, según Tudela, de que los call center de los COF siguieran “colapsados”, por lo que pidió la “máxima diligencia” a la administración ante un problema que, dicen, está en vías de solución.
Además, defendió que estas incidencias se habrían evitado retrasando la aplicación de las nuevas aportaciones hasta haber hecho un pilotaje, en lugar de poner al farmacéutico a dar la cara frente a unos ciudadanos molestos con la medida. “En una ciudad costera y turística como Málaga se están devolviendo centenares de recetas porque la farmacia no las puede dispensar”, lamentó.
De momento, los que estaban esquivando este tipo de problemas eran los farmacéuticos del País Vasco, donde el nuevo sistema de aportaciones solo se aplicaba a los pacientes con tarjeta sanitaria de otra comunidad. Ahora, la admisión a trámite del recurso interpuesto por el Gobierno en el Tribunal Constitucional obligará a extender el copago a todos los usuarios algo que requerirá un nuevo esfuerzo a las boticas vascas. No obstante, estas se encuentran a la espera de que Sanidad les diga “qué tienen que hacer y cómo lo tienen que hacer”, aseguró el presidente de los farmacéuticos vascos, Ángel Garay.






































