FRANCISCO ROSA Madrid | viernes, 23 de enero de 2015 h |

La farmacéutica americana Lilly ha atravesado en estos últimos años su vía crucis particular, aunque la compañía tiene buenos presagios para 2015. Así lo explica su vicepresidente, Barton Peterson, en esta entrevista concedida a EG.

Pregunta. Un año difícil para Lilly, este 2014, ¿no es así?

Respuesta. Sabíamos que sería nuestro peor año dentro de este periodo negativo que se abrió en 2011 con la pérdida de patente de Cyprexa, y que ha continuado con la caída de la patente de Cymbalta y Evista en el mercado americano, en 2013, y después en Europa.

P. ¿Alguna nota positiva a destacar?

R. Las notas positivas vienen de nuestros laboratorios, que han obtenido algunos avances importantes en moléculas con potencial, así como algunas aprobaciones y lanzamientos.

P. ¿Suficiente para cambiar la tendencia a partir de 2015?

R. Pensamos que sí, que en 2015 comienza un periodo de crecimiento sostenible que continuará en lo sucesivo.

P. ¿Cuántos lanzamientos esperáis en 2015, concretamente?

R. Hemos lanzado dos nuevos medicamentos en diabetes en Estados Unidos que llegarán este año a Europa. También hay lanzamientos de productos en cáncer y enfermedades autoinmunes.

P. ¿Qué áreas tendrán un mayor impacto en ese crecimiento si pensamos en el corto plazo?

R. La mayor parte vendrá de nuestros productos en diabetes. Asimismo, tenemos buenas perspectivas en animal health, que ahora representa el 5 por ciento de nuestras ventas, pero que podría llegar al 15 ó 20 por ciento tras la incorporación del negocio de Novartis.

P. ¿Y pensando más a largo plazo?

R. Dependerá mucho del éxito que tengamos en nuestros laboratorios, pero tenemos muchas esperanzas puestas en oncología, enfermedades autoinmunes y neurodegerativas, como el Alzhéimer.

P. Dentro de la inmuno-oncología habéis firmado acuerdos con BMS y MSD para buscar nuevas combinaciones. ¿Cómo os sentís en esta área con tantos competidores?

R. Es un área con muchos competidores, pero también con muchas necesidades no cubiertas. Pensamos que hay espacio para todos. Existen más de 200 tipos de cáncer.

P. Como compañía, sois más activos en el ámbito de la colaboración y las alianzas que en el de las grandes fusiones y adquisiciones. ¿Estáis cerrados a esta opción?

R. Una compañía como la nuestra siempre tiene los ojos abiertos. Parte de nuestro actual pipeline en oncología viene de la compra de ImClone, en 2008. Esa ha sido nuestra mayor adquisición y no pensamos ir más allá. Estamos convencidos de que una gran operación restaría valor a nuestros accionistas.

P. Pasemos a un análisis más geográfico del futuro de Lilly. ¿Seguirá siendo Estados Unidos vuestro principal mercado por mucho tiempo?

R. Pensamos que así será. Es uno de los últimos ‘islas’ del precio libre, parece que continuará siendo el principal mercado farmacéutico a nivel mundial en los próximos años, y además, Lilly lleva más de dos décadas con el foco puesto allí.

P. También le dan mucho importancia al mercado japonés, ¿no es así?

P. Tenemos un compromiso fuerte con este país. Allí está nuestra segunda filial más grande, y hemos sido la compañía con mayor crecimiento en este mercado muchos años. Los fármacos llegan más tarde a Japón, y por ello mantenemos la exclusividad más tiempo.

P. ¿Qué hay de los emergentes? ¿Están contentos con su evolución?

R. Es difícil generalizar. Hemos invertido mucho en países como China. Pero hay otros en los que cuesta más penetrar, por la falta de predictibilidad.

P. ¿Y qué opinión le merece Europa? ¿Se puede decir que sea un mercado predecible?

R. En Europa los sistemas sanitarios están mejor establecidos. La industria necesita, además de estabilidad, capacitación y un entorno favorable a la innovación. Y eso lo encontramos en Europa, aunque no en todos los países por igual.

P. Concretamente, España se ha convertido en un país complejo en los últimos años para la industria, y sin embargo eligen el país para relocalizar su producción. ¿Cómo lo explica?

R. Los tiempos difíciles no han mermado nunca El compromiso de Lilly con este país. Hay pocos países en el mundo donde tengamos I+D y producción, y además realicemos ensayos clínicos. Ahora se ven sólidas perspectivas de recuperación. España dispone además de un mercado laboral altamente cualificado, de buenas infraestructuras para la investigación, y además nuestra planta ofrece buenos datos de productividad. Es una combinación de factores.

Sabíamos que 2014 iba a ser el peor año dentro de este periodo negativo que se abrió en 2011”

La mayor parte del crecimiento que esperamos a partir de 2015 vendrá de diabetes y también de animal health

Estamos convencidos de que una gran adquisición restaría valor a nuestros accionistas”