Juan Nieto
Subdirector de El Global
| viernes, 26 de septiembre de 2014 h |

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El guión de ‘la película’ de los impagos a las farmacias catalanas vuelve a repetir modelo

Esta película ya la he visto, y creo que todos los que estén leyendo estas líneas también, así que no hay miedo de realizar ningún spoiler cuando hablamos de los impagos que han sufrido, sufren y sufrirán las farmacias catalanas. Se trata de una película que se resume en las tres frases cortas que Homer Simpson enseña a su hijo Bart para sacar su vida adelante: “no digas que he sido yo”; “¡qué buena idea, jefe!”; y “estaba así cuando llegué”. Pero no se equivoquen, no se trata de ningún tipo de lo que se viene a llamar singularidad catalana, sino que es algo que se repite más allá Port Bou, Bossòst, Sant Carles de la Ràpita o Palafrugell, por poner un ejemplo.

En el caso de los impagos a las farmacias en Cataluña, los responsables de la Generalitat han tomado como dogma estas tres frases para salir airosos a la hora de explicar los impagos. Primera, “no digas que he sido yo” (por supuesto, la culpa es del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y del mejorable modelo de financiación que, por ejemplo, también sufre Madrid, donde no se han dado impagos). Segunda, “¡qué buena idea, jefe!” (el presidente de la Generalitat, Artur Mas, destina los fondos públicos de Cataluña a lo que considera mejor para los catalanes, y las farmacias, en esta ocasión, no fueron incluidas en el Fondo de Liquidez Autonómico del mes de septiembre). Y tres, “estaba así cuando llegué” (y da igual que la deuda pública que heredó CiU del tripartito (en diciembre de 2010) haya pasado de 34.000 a 60.000 millones de euros). ¿Y los farmacéuticos? Parece que siguiendo el patrón de la doctora Elisabeth Kübler-Ross para los pacientes diagnosticados con una enfermedad terminal: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Y eso sí, permanecer a la espera de una financiación extraordinaria (La Caixa de por medio).

Dorothy Thompsom: “There is nothing to fear except the persistent refusal to find out the truth”. “No hay nada que temer a excepción de la persistente negativa a averiguar la verdad”.