alberto cornejo Guipúzcoa | viernes, 24 de mayo de 2013 h |

Pionera en muchos aspectos, como la puesta en marcha de servicios añadidos remunerados, y quizá un paso por detrás en algunos otros, como el desarrollo de la receta electrónica o el sistema para aplicar los topes del nuevo copago farmacéutico, si bien son retrasos achacables a su Administración. Así se mueve actualmente la farmacia vasca. Ángel Garay, presidente del Consejo Autonómico de Colegios Farmacéuticos de País Vasco y del COF de Guipúzcoa, hace repaso para EG de todo ello.

Pregunta. Empecemos por la actualidad. ¿Qué tal marcha la implantación de la e-receta vasca?

Respuesta. Actualmente ya trabajan con este sistema unas cuarenta boticas regionales. Entre junio y julio entrarán en él otras ochenta farmacias. El deseo de la Administración y los colegios farmacéuticos es conseguir su plena implantación en 2013.

P. Además, el desarrollo de este sistema tendrá beneficios paralelos, ya que será la base sobre la que desarrollar también el control de los topes del nuevo copago, ¿no?

R. Así es. Esperemos que también podamos controlar los topes del copago desde nuestras farmacias en torno al verano. La entrada de la receta electrónica en cualquier farmacia vasca implica que también pueda controlar desde ese mismo momento estos topes.

P. Test del VIH, dispensación de metadona o ayuda domiciliaria son servicios asentados desde hace años en la farmacia vasca. Y retribuidos. ¿Se consideran ejemplo para la farmacia?

R. Es cierto que somos pioneros en la puesta en marcha de algunos de estos servicios, como la dispensación de metadona, pero no nos consideramos ejemplo para nadie. La ventaja que tenemos en nuestra región es la buena disposición negociadora entre los colegios vascos y la Administración. Y esa actitud está dando sus frutos. Pero, por ejemplo, un servicio presente en otras regiones, como la prueba de detección de cáncer de colon, nosotros no lo tenemos implantado. No se nos caerán los anillos para copiar otras experiencias.

P. Pero sí podrían ‘sacar pecho’ porque todos vuestros servicios se pagan desde el primer día.

R. Así debe ser. Hay servicios que son imposibles de realizar si no son remunerados, como el seguimiento farmacoterapéutico. El concepto ‘servicio’ debe llevar siempre ligado el apellido de la remuneración. Soy fiel defensor de que se paguen desde el primer día porque, si no es así, será difícil, por no decir imposible, conseguir que se abonen en el futuro.

P. ¿Si no se paga no se valora?

R. Si no se paga, no es un servicio. Así de claro.

P. En una época de debate sobre el sistema retributivo de la botica, ¿hay que centrarse en conseguir cobrar estos servicios antes que abrir otros melones?

R. No creo que sea el momento para discutir sobre el sistema tradicional de remuneración. Se está debatiendo sobre cosas abstractas. Apuesto por centrarnos en el objetivo de remunerar servicios, porque ellos sí llevan aparejados unos resultados sanitarios y económicos demostrables ante la Administración. Por ejemplo, un campo que también puede ser una línea de futuro es la realización y cobro de servicios a entidades privadas y aseguradoras.