Marina Álvarez ha sido recientemente nombrada directora gerente del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba y, tal y como explicó a GM, su objetivo fundamental será mantener y mejorar los niveles de calidad del centro.
Pregunta. ¿Cuáles son sus retos en este nuevo cargo?
Respuesta. Asumir este cargo conlleva una gran responsabilidad, especialmente cuando hablamos de un hospital con un elevado nivel de calidad en aspectos asistenciales, docentes e investigadores. Incluso en el terreno de la gestión es un hospital innovador.
Mis retos son mantener esos niveles de calidad en todos los ámbitos y, de ser posible, mejorarlos, pero sobre todo, conservar el espíritu de sus profesionales, el ‘espíritu Reina Sofía’, que hace posible todo esto.
P. ¿Qué puntos fuertes y áreas de mejora hay en el hospital?
R. El punto más fuerte del hospital son sus profesionales, por su nivel de formación, su implicación en el hospital y la sanidad pública y su sentido de pertenencia. También destaca la relación del hospital con la ciudadanía, el alto nivel de calidad asistencial alcanzado en muchas de sus unidades, su actividad investigadora y su compromiso con la innovación, ya que es un centro puntero en muchas áreas.
Sin embargo, siempre hay aspectos de mejora. Debemos orientar cada vez más nuestras actuaciones a los pacientes, mejorando tiempos de respuesta, optimizando circuitos y elevando su nivel de satisfacción. Asimismo, la calidad de nuestra asistencia debe permitirnos potenciar la investigación en el centro, sobre todo la investigación clínica, que a su vez nos permite mejorar la asistencia. Utilizar de forma cada vez más eficiente los recursos sanitarios es una responsabilidad por nuestra parte, y en este sentido debemos seguir avanzando.
P. ¿Cuáles son las líneas en las que espera basar su gestión?
R. La gestión sanitaria debe basarse en la participación y compromiso de los profesionales. Es importante potenciar su autonomía y, al mismo tiempo, su implicación en la gestión y utilización eficiente de los recursos.
El que un sistema sanitario público sea posible depende de que todos lo hagan posible —administraciones, profesionales, usuarios, empresas colaboradoras etc.—, así que será necesario contar con la opinión y participación de todos.
P. En tiempos de crisis económica, ¿cree que es más importante que nunca innovar en gestión?
R. Si, efectivamente. En un momento como el actual es sumamente importante llevar a cabo una buena gestión, nos obliga a ser más imaginativos para sacar el máximo rendimiento a los recursos disponibles al tiempo que a mantener una calidad en la asistencia prestada. Es clave hacer las cosas como toca, basados en la mejor evidencia científica disponible, porque está demostrado que esa es una de las principales medidas de ahorro y eficiencia.
P. ¿Cómo se puede mejorar la eficiencia en los hospitales españoles?
R. Todavía hay muchas cosas que se pueden hacer, y la solución no está en recortar prestaciones o servicios, sino en adecuar nuestras actuaciones para hacerlas lo más eficientes posible.
Existen referencias e indicadores de calidad que nos deben servir para guiar nuestra práctica, tales como el número de días de ingreso para determinados procedimientos, la indicación de intervenciones, la utilización de la tecnología, el consumo de fármacos, etc. Debemos monitorizar nuestros resultados de forma periódica para conocer los puntos o aspectos a mejorar. Realizar una asistencia de calidad ha demostrado que es la medida más eficiente. Considero importante también compartir la experiencia de los distintos hospitales, comunidades autónomas, etcétera, y ser capaces de sacar lo mejor de cada uno.
P. ¿Cuál es la importancia de la formación especializada a residentes para el hospital?
R. Nuestro centro es un hospital universitario de tercer nivel, con unidades sumamente especializadas. Tenemos un número muy elevado de residentes, prácticamente de todas las especialidades médicas, unos 300. Esta formación juega un papel muy importante porque son los especialistas del futuro, algunos de ellos seguirán trabajando en él una vez alcanzado el título de especialista y deben adquirir un nivel adecuado de conocimientos y habilidades que permitan mantener un alto grado de calidad en la asistencia prestada.
Además de los conocimientos y habilidades de la propia especialidad, es importante que los residentes adquieran conocimientos en gestión y que desarrollen un espíritu y actitud innovadora y de investigación. Formar a otros profesionales es algo que mantiene vivo al hospital y a las unidades.
P. ¿En qué líneas de investigación trabajaprincipalmente el hospital?
R. El hospital desarrolla una importante labor investigadora que se canaliza a través del Instituto Maimonides para la Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic). La memoria científica del 2013 muestra el impulso alcanzado en este campo a través de un aumento en las publicaciones y en su índice de impacto, en los ensayos y proyectos de financiación competitiva, patentes y otros tipos de financiación. Las líneas de investigación se centran en la patología oncológica, enfermedades metabólicas y alteraciones endocrinas, patología neurológica, infecciosa, trasplantes, etc.
La colaboración entre universidad, investigadores clínicos e investigadores básicos de diferentes disciplinas está permitiendo algunos desarrollos interesantes, como un robot quirúrgico en el que han participado ingenieros e informáticos de la universidad, cirujanos generales, pediátricos, torácicos, cardiovasculares y urólogos y ginecólogos entre otros. Esta colaboración multidisciplinar permite la creación de patentes y pequeñas empresas que, además de su aplicación clínica, son un impulso económico para la ciudad.
P. ¿Qué cambios augura para el futuro?
R. Actualmente estamos trabajando para disponer de espacios específicamente orientados a la investigación clínica, que nos permitirán potenciarla en diferentes áreas del centro. También a finales de este año entrará en funcionamiento un nuevo edificio para el Imibic dedicado a investigación. Además, nos proponemos avanzar en una gestión innovadora, de calidad y eficiente, acortando la estancia hospitalaria de procesos médicos y quirúrgicos, potenciando unidades de corta estancia, el tratamiento mínimamente invasivo y el manejo prácticamente ambulatorio de muchas patologías.






































