Los estados miembro de la Unión Europea, las diversas instancias del ámbito de la investigación y la Comisión Europea han realizado grandes progresos hacia la consecución del Espacio Europeo de Investigación (EEI). Las condiciones previas para la realización del Mercado Europeo de Investigación, en el que los investigadores y los conocimientos científicos pueden circular libremente, están ya vigentes a nivel europeo. Ahora, las reformas deben venir a nivel nacional para que dicho espacio funcione. Así lo señala la Comisión Europea en su último informe de situación. Si bien reconoce que no hay un único camino para llegar al EEI, también señala que las diferencias no ayudan, y los recortes llevados a cabo en los últimos años, tampoco.
El caso de España es un ejemplo. En análisis que realiza de nuestro país en base al Programa Nacional de Reformas, Bruselas reconoce que la aplicación del nuevo marco de política científica “está sufriendo retrasos importantes en los programas de I+D”, así como “reducciones significativas” y “cancelaciones”. Más adelante, el informe continúa haciendo énfasis en los ajustes realizados en Ciencia.
En 2012, España ya dedicaba a Investigación y Desarrollo una media de 132 euros por habitante, por debajo de los 179 de la media de la UE-28. En 2013 el presupuesto se redujo en aproximadamente 460 millones de euros, que no se compensó con la subida registrada para 2014. Como consecuencia, “los importantes recortes presupuestarios públicos han afectado gravemente a los presupuestos nacionales y regionales para la I+D y las inversiones pública han vuelto a niveles de 2005-2006”, dice Bruselas. Y señala: “En los últimos años la participación de los préstamos se ha incrementado en contraste con la de los subsidios, lo que implica, de facto, una disminución aún mayor”. Los recortes constatan, en opinión de la Comisión, que “será difícil” que España alcance el objetivo de invertir en investigación el 3 por ciento de su PIB fijado en la Estrategia 2020. “Consecuentemente”, añade el informe, dicho objetivo se ha reducido al 2 por ciento.
Por debajo de la media
Esta situación hace que España se sitúe por debajo de la media en varios de los parámetros que mide el análisis de Bruselas sobre los avances en el Espacio Europea de Investigación. Por ejemplo, aunque la financiación competitiva y basada en proyectos existe en todos los estados, su alcance es muy diferente según el Estado de que se trate (ver gráfico). Según Bruselas, España tiene medidas identificadas al respecto pero se sitúa por debajo de la media comunitaria, precisamente, debido a las restricciones presupuestarias.
En el acceso gratuito a los resultados científicos (también conocido como Acceso Abierto), otra de las patas en las que se basa el Espacio Europeo de Investigación, España también está por debajo de la media. En este caso, la Comisión Europea reconoce como paso positivo la existencia de una nueva ley, “pero que aún no se ha aplicado”.
El caso de España no es único. Por eso la Comisión tiene previsto ayudar, entre otras cosas, con los 80.000 millones de euros procedentes del nuevo programa de investigación e innovación Horizonte 2020. Según la Dirección General de Investigación, “es preciso, en particular, que los trabajos de I+D que se realizan a nivel nacional y a nivel europeo mantengan entre sí vínculos mucho más estrechos para que el impacto a escala de la Unión Europea sea mayor”.
Efectivamente, aunque en general la declaración de los países de la Unión Europea es clara a favor del Espacio Europeo de Investigación, la falta de recursos puede afectar gravemente al futuro de este nicho de encuentro de la I+D comunitaria.
El informe europeo actualiza una situación que ahora queda en el campo de los estados. Deben presentar sus hojas de ruta sobre el EEI para mediados de 2015. En ellas, cada uno deberá consignar las fases siguientes hacia la realización del EEI. La Comisión, las partes interesadas en la investigación y los estados se reunirán en Bruselas en marzo de 2015 para hacer un nuevo resumen de la situación.
El Espacio Europeo de Innovación se propone permitir que los investigadores, los centros de investigación y las empresas puedan circular, competir y cooperar mejor a nivel transfronterizo. Esto consolidará los sistemas de investigación de los Estados miembros, aumentará su competitividad y les permitirá trabajar conjuntamente de forma más eficaz para encontrar soluciones a los principales problemas a los que se enfrenta la sociedad.
Los resultados alcanzados hasta la fecha han demostrado ya sus efectos benéficos en los resultados de los Estados miembros y de los organismos de investigación. El informe ha constatado, por ejemplo, que los sistemas de investigación abiertos y atractivos son más innovadores; que los organismos de investigación que aplican el EEI producen un mayor número de publicaciones y de solicitudes de patente por investigador, y generan más conocimientos; y que los resultados obtenidos por los investigadores que se han desplazado entre diferentes países son casi un 20 por ciento mayores que los de los que no lo han hecho.
Los cinco prioridades en las que se basa el análisis del progreso realizado por la Comisión Europea son la eficacia de los sistemas nacionales de investigación, la cooperación transnacional, un mercado de trabajo abierto para los investigadores, la igualdad de género y la integración de la cuestión de género en la investigación, así como la circulación y transferencia óptimas de conocimientos científicos.






































