Uno de los objetivos principales de los Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT) es evitar las reevaluaciones de los medicamentos autorizados por parte de las comunidades autónomas. Estas reevaluaciones, además de retrasar el acceso de los pacientes a los tratamientos generan diferencias entre los pacientes de las comunidades autónomas. Por ese motivo, los profesionales sanitarios que han participado en un Simposio patrocinado por Boehringer Ingelheim en el marco del V Congreso de la Sociedad Valenciana de Farmacia Hospitalaria celebrado en Alicante, han pedido que los IPT contribuyan a garantizar la equidad entre las diferentes autonomías.
Además, los participantes en el simposio Informes de Posicionamiento Terapéutico, desafíos y oportunidades en gestión de la Farmacia Hospitalaria Oncológica, han destacado las dudas que aún persisten con los nuevos IPT, como por ejemplo la composición definitiva del Grupo de Coordinación de Posicionamiento Terapéutico. Por ello, han coincidido al solicitar que este grupo así como los diferentes grupos de redacción incorporen una representación equilibrada del resto de actores (farmacéuticos hospitalarios, industria, economistas de la salud, administración…) con el objetivo de lograr la armonización de los criterios y la máxima eficiencia.
En este sentido, los profesionales del sector destacan que también supone una magnífica oportunidad para trabajar en un proyecto común basado en la transparencia, que sea predecible y riguroso, y que aúne a todos los agentes implicados.
Además, los participantes han valorado positivamente que el modelo de los IPT esté planteado para reducir los retrasos actuales en las decisiones de precio y financiación, ya que permitiría a los pacientes disponer a tiempo de fármacos de valor añadido en áreas como la oncología.
Variables económicas
El presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), José Luis Poveda aprovechó su intervención como moderador del simposio para explicar que el nuevo modelo propuesto por el Ministerio de Sanidad divide en dos fases separadas la evaluación terapéutica del fármaco y su viabilidad económica.
De este modo, destacó que “el hecho de obviar éstas variables económicas crea dudas e incertidumbres a clínicos y gestores en la toma de decisiones”, por lo que abogó por un tipo de informe como los que realiza el grupo Genesis, que “comporta un claro posicionamiento terapéutico que sólo puede decidirse cuando se conocen las alternativas, el coste-efectividad del nuevo fármaco y el impacto presupuestario que la inclusión del medicamento tendría sobre el departamento de salud de las CCAA o del Estado”.
Asimismo, los profesionales han tratado la importancia de definir los costes asumibles (calculados mediante variables económicas, de calidad de vida, etc.) para que los comités y grupos que participen en la redacción de los IPT cuenten con una referencia.






































