El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla es uno de los organismos colegiales que más promueve la formación en Ortopedia entre sus profesionales. Dentro de esta oferta formativa también se tiene en cuenta este campo para la práctica deportiva. Su vocal de Oficina de Farmacia y Ortopedia, Salud Jiménez, indica a EG qué aspectos debe tener en cuenta el farmacéutico para potenciar la ortopedia deportiva.
Pregunta. ¿Está el farmacéutico capacitado para asesorar al deportista los productos ortésicos más adecuados para su modalidad deportiva?
Respuesta. Sí lo está, siempre que esa capacitación vaya acompañada de la correspondiente formación. Aunque se trate de productos estándar que no requieran adaptación, porque no es lo mismo la recomendación sobre un producto que será utilizado para hacer deporte o para rehabilitarse de una lesión que si el destinatario final es, por ejemplo, una persona mayor.
P. Al fin y al cabo, son productos sanitarios, por tanto, eso validaría su adquisición en farmacias, ¿verdad?
R. Exacto. ¿Quién mejor que el farmacéutico para dispensar, aconsejar y, si es el caso, adaptar, este tipo de productos sanitarios? Sin embargo, la realidad dicta que muchos posibles compradores acuden a por ellos a las grandes superficies comerciales o tiendas deportivas.
P. Entonces, ¿se trata de un problema de mala promoción por parte de los farmacéuticos?
R. Hay que hacerlos más visibles en nuestras farmacias. No vale de nada que estén ubicados detrás del mostrador. En líneas generales, deberían estar más expuestos de lo que lo están habitualmente en nuestros establecimientos. Por ejemplo, se puede dedicar un pequeño espacio de la zona pública de la oficina de farmacia para situar determinadas referencias. No es necesario hacer visibles al usuario todas las referencias que tengamos respecto a esta línea de productos. Bastaría con colocar algunas referencias que permitan al usuario saber que en esa farmacia disponen de productos de ayuda para la práctica deportiva o para su rehabilitación.
P. En este caso, también se puede aprovechar la denominada “venta cruzada”, ¿no?
P. Por supuesto. Las oficinas de farmacia reciben la visita de muchos usuarios que acuden en su condición de deportista para solicitar algún complemento alimenticio o algún antiinflamatorio. En esa visita puede comprobar visualmente que en la botica también puede adquirir rodilleras, muñequeras, productos para su rehabilitación (como cintas de látex extensibles), vendajes neuromusculares…
P. Por otro lado, ¿Cree entonces que es posible individualizar el consejo según el nivel deportivo del usuario?
R. Así debe ser, aunque, nuevamente, para ello se revela fundamental la formación. Podemos ofrecer de todo, pero con el consejo individualizado adecuado. No hay que tirarse al monte. Hay que saber asesorar según el deportista sea aficionado, amateur o profesional, según los tipos de lesiones que haya sufrido en el pasado… O bien, si la lesión es complicada, derivarlo a una ortopedia técnica, donde le puedan adaptar el producto si la farmacia no dispone de este servicio.






































