Alberto Cornejo Madrid | viernes, 11 de septiembre de 2015 h |

A la hora de hacer previsiones —y, sobre todo, acertarlas— sobre la solvencia económica de las Administraciones para afrontar el gasto farmacéutico no hace falta ser vidente. Ni siquiera, un experto analista. En este campo, los números son como el algodón: no engañan. Por eso, en enero de 2015 ya se podía leer en EG que varias regiones agotarían su presupuesto para recetas antes de que acabase el año, lo cual ahora parece confirmarse. Incluso, se apuntaba que una de ellas, Extremadura, se quedaría sin liquidez en septiembre. Bingo: el Gobierno extremeño ya ha avisado a sus colegios farmacéuticos de la falta de liquidez para pagar en tiempo y forma dicha mensualidad, aun por generar.

Entrados en el último tercio de ejercicio, un nuevo análisis de EG sobre la evolución del gasto farmacéutico en este 2015 confirma los vaticinios. Solo las farmacias de cinco regiones (Asturias; Cantabria; Canarias; Galicia y País Vasco) tendrían a día de hoy cierta “seguridad” de no sufrir contratiempos en el cobro de recetas en los últimos meses del año (ver tabla). En otras —Andalucía; Castilla-La Mancha; Madrid y Castilla y León— bastaría con mínimos ajustes o pequeñas ampliaciones presupuestarias para ‘salvar’ el desfase que podría producirse entre lo presupuesto en origen y las cantidades finales abonadas. En estos casos, la diferencia no llegaría al importe medio de una factura mensual.

Más pronto en el tiempo, podrían aparecer problemas de liquidez en La Rioja, Aragón, Baleares y la citada Extremadura. En el caso de Aragón y Baleares, volvería así un viejo ‘fantasma’, el de los impagos, que precisamente han logrado desterrar en este 2015 gracias a mecanismos como el Fondo de Facilidad Financiera (FFF) y el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). Incluso, son estos mismos mecanismos los que le permiten mantener actualmente la estabilidad de los pagos, al sufragar con ellos parte de cada factura mensual. El agotamiento de los fondos propios en estas regiones obligaría a sus gobiernos a destinar una cuantía mayor al pago de recetas de la partida mensual que reciben de estos mecanismos (FFF y FLA) para evitar volver a situaciones de impagos. Como nota positiva, cabe recordar el ejemplo de Canarias que, tras poner a cero el contador de la deuda con sus boticas también en este 2015, el Parlamento regional aprobó una ampliación del presupuesto de Farmacia que, salvo imprevisto, le debe alcanzar para el pago de las últimas recetas del año.

Donde no hay solución, ni se la espera, es en aquellas regiones que mantienen impagos de recetas, como Cataluña y Comunidad Valenciana, cuya liquidez de sus Consejerías de Sanidad sigue en barrena. Si bien es cierto que ya entraron en 2015 con facturas pendientes de pago a sus farmacias, la partida presupuestada para 2015 tampoco hubiese evitado su irrupción. En ambos casos, el desfase entre lo presupuestado y el gasto previsto a final de año apuntaría a un agotamiento de fondos para el último trimestre del año. También Murcia presenta una situación semejante, con un error de cálculo que rondaría el importe de tres facturas.