Redacción Madrid | jueves, 11 de octubre de 2012 h |

La sede de la Comunidad de Madrid fue la semana pasada escenario de la entrega de la VII edición de los Premios Best In Class (BiC), galardones que conceden Gaceta Médica y la Cátedra de Innovación y Gestión Sanitaria de la Universidad Rey Juan Carlos, que reconocen la calidad y la excelencia de los centros sanitarios en atención al paciente. El acto congregó a medio millar de asistentes, entre los que se encontraban representantes de consejerías de Sanidad, de organizaciones profesionales y científicas, y de la industria farmacéutica. Así, junto a una gran representación de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, anfitriones del evento, asistieron también Rafael Bengoa, consejero de Sanidad vasco, y Luis Rosado, consejero de Sanidad valenciano.

En sus intervenciones, ambos consejeros destacaron la importancia de mantener unos premios como estos, que reconocen la excelencia de los servicios sanitarios. Pero Bengoa fue más allá al atreverse incluso a proponer una nueva categoría en estos galardones, un premio a la integración clínica entre atención primaria, atención especializada y servicios sociales ya que, en su opinión, es ahí donde radica la verdadera sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS). “Es importante que se premie a grupos que miran hacia fuera de sus organizaciones y no tanto hacia dentro”, subrayó Bengoa.

Una idea, la de la integración entre atención primaria y especializada, que también destacó Rosado cuando subió a recoger el premio especial otorgado por el jurado de los BiC a la gestión sanitaria de la Comunidad Valenciana. Rosado, cuya comunidad ya tiene premios BiC, agradeció el galardón y destacó precisamente que su comunidad es “pionera en la gerencia única”, además de en otros aspectos como la historia clínica electrónica o el ‘modelo Alzira’, basado en la colaboración entre la Administración pública y la iniciativa privada.

“Es importante reinventar el sistema sanitario y en la Comunidad Valenciana estamos dando grandes pasos con un nuevo modelo de gestión compartida”, destacó Rosado, que no se olvidó de otorgar el mérito de este premio a los 60.000 trabajadores y 24 departamentos sanitarios que componen actualmente la Agencia Valenciana de Salud.

Por su parte, Javier Fernández-Lasquetty, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, fue el encargado de clausurar la VII edición de estos premios. En su intervención, Fernández-Lasquetty destacó la “obligación moral” que se debe reconocer a los mejores de manera pública y se mostró muy satisfecho por los doce galardones obtenidos por la Comunidad de Madrid, prueba de que el modelo de esta autonomía, que refuerza la relación médico-paciente colocando a este último como eje central del sistema, obtiene buenos resultados.

El máximo responsable de la Sanidad madrileña no se olvidó de la coyuntura económica actual y enfatizó también la necesidad de que, ahora más que nunca, se saque el máximo rendimiento de cada uno de los recursos disponibles. Sobre este particular, Fernández-Lasquetty indicó que “la revisión de procesos y la contención del gasto son dos aspectos básicos para que siga habiendo calidad; sin esfuerzo, no habrá ni calidad ni asistencia sanitaria”.