REDACCIÓN Madrid | viernes, 31 de mayo de 2013 h |

“Angustia y preocupación”. Así es como calificó el presidente de los farmacéuticos catalanes, Jordi de Dalmases, la situación por la que atraviesan las farmacias de esta comunidad ante una situación de impagos que se prolonga mucho más de lo que estos establecimientos pueden soportar. Una situación que, ni mucho menos, es exclusiva de Cataluña, ya que las farmacias otra serie de comunidades se encuentran en la misma situación. Además de Cataluña, Comunidad Valenciana, Canarias, Aragón, Baleares y Murcia siguen siendo las protagonistas de una situación que el colectivo califica como “drama”

Sobre este particular, cabe destacar que de poco más que un pequeño alivio sirven los pagos que se realizan últimamente con cuentagotas, que además de que se efectúan con retraso, no solventan la deuda anterior que mantienen las administraciones regionales con sus boticas. Ejemplo de esta situación es, nuevamente, Cataluña, donde las boticas recibieron el 31 de mayo el pago de 107,4 millones de euros correspondientes a la factura del mes de marzo, un abono que, tal y como reza el concierto, se debería haber hecho efectivo el pasado 5 de mayo.

Y es que, el problema está en la deuda que arrastran de meses anteriores: 94,7 millones de euros de la factura de noviembre de 2012, otros 99,4 millones de euros de la del mes de diciembre del mismo ejercicio y 115 millones de la factura correspondiente al mes de abril, ya que desde 2011 en Cataluña se sufre un retraso adicional de 30 días en el pago de la factura. ¿Suma total? Más de 300 millones de euros. Una cifra que el 5 de junio volverá a incrementarse, ya que ese día se debería abonar una nueva factura (en este caso la de abril pero que debería ser la de mayo), con lo que el efecto positivo del pago del 31 de mayo queda diluido.

Sobre este particular, De Dalmases precisó que la deuda sigue estando ahí pero que el colectivo no sabe “en qué momento se podrá retroceder, y tampoco sabemos si esto remitirá o si irá a peor”. Una situación de incertidumbre que hace que “la sensación que hay en las oficinas de farmacia en este momento sea de desesperación y angustia”. Y es que, tal y como indicó, no saben “qué tecla nos queda por tocar, hemos hecho consultas a la CE respecto a la Ley de morosidad de las administraciones públicas y la directiva europea; hemos trasladado cuatro preguntas a la CE a través de partidos políticos; incluso ido al Ministerio de Hacienda para trasladar la angustia y buscar soluciones”.

En la Comunidad Valenciana la situación es más complicada. La Generalitat abonó la semana pasada el 62 por ciento de la factura del mes de febrero con cargo al FLA, casi 60 millones de euros. Esta sería una buena noticia, pero el hecho de que a las farmacias valencianas les adeuden la mitad de la factura de septiembre, la de octubre, la de noviembre, el 38 por ciento de la de febrero, la de marzo y el 57 por ciento de abril, hace que la suma total de la deuda ronde los 400 millones de euros. Eso sin contar con que a principios de junio se debe abonar la factura de mayo.

En vías de solución

¿Hay posibilidades de que los gobiernos regionales pongan el contador a cero en la deuda que mantienen con las oficinas de farmacia? Desde el sector confían en que sí exista una solución, y esa se llama el nuevo Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) de 23.0000 millones de euros aprobado para 2013 y al que ya se han apuntado la Comunidad Valenciana (2.392 millones), Cataluña (9.398 millones), Andalucía (3.209), Murcia (630), Castilla-La Mancha (968), Islas Baleares (569 millones), Canarias (421) y Cantabria (122). Es decir, de momento 17.600 millones de euros, cifra algo superior a los 16.774 millones del FLA de 2012, con la diferencia de que entonces con este fondo se cubrieron seis meses y esta vez, el año entero.

A este respecto, destaca que las farmacias catalanas y las valencianas confían en que esta sean la solución definitiva para normalizar los pagos, algo que, por ejemplo, prometió que sucedería a partir del 31 de mayo el consejero de Sanidad de la Comunidad Valenciana, Manuel Llombart, pero… No se ha cumplido. Sobre este particular, la última fecha planteada por el consejero es septiembre, una vez que en junio el plan de pagos a proveedores del Gobierno central para poder “saldar” la deuda pendiente de 2012 y “avanzar” en los retrasos de los pagos correspondientes a 2013.

Algo similar tiene en mente el consejero catalán de Salud, Boi Ruiz, que condicionó la resolución de la situación de impagos a que el Estado ofrezca una respuesta a los planteamientos de la Generalitat, que pasan por ampliar el límite de endeudamiento, activar la opción del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y ampliar el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). Una solución de la que también dependen, por ejemplo, las farmacias canarias, que esperaban cobrar antes de junio, con cargo a los FLA, el 87 por ciento de la factura que les adeudan de marzo y las del mes de abril. Una solución de la que también están pendientes, entre otras, las farmacias baleares y murcianas.

Reclamación de intereses

Y junto a los inconvenientes que suponen los impagos, que ya ha provocado que, por ejemplo, en Cataluña ya hayan tenido que cesar su actividad 14 farmacias, las pérdidas provocadas por los intereses que genera la deuda son otro caballo de batalla para el colectivo farmacéutico. En este sentido, De Dalmases cifró en diez millones de euros los intereses que han tenido que afrontar los profesionales de farmacia para hacer frente a retrasos, algo que tanto el Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Cataluña y la patronal Fefac reclamarán al Servicio Catalán de la Salud (CatSalut). “Si una sentencia nos lo dice, tendremos que asumir este coste añadido al coste del medicamento”, respondió Ruiz.

Una vez que la Consejería de Sanidad de Aragón informó a sus colegios farmacéuticos que los retrasos en el pago de facturas, casi 30 días adicionales respecto al plazo que marca en concierto, serían “fijos” en 2013, el departamento que dirige Ricardo Oliván está “buscando fórmulas” que minimicen el impacto de los mismos en determinados colectivos, como los farmacéuticos rurales. Así, el consejero anunció la semana pasada que una de las posibilidades sería que las boticas rurales cobrasen “con anterioridad” estos retrasos, aunque tal posibilidad no fue acogida con agrado en el seno de los colegios farmacéuticos aragoneses.

Ángel Resa, presidente del COF de Teruel, cree que dicho adelanto “sería un agravio comparativo respecto al resto de compañeros”, si bien reconoce que las boticas rurales están “más indefensas” ante los impagos. Para Resa, la solución más “justa”, que también valora la consejería, es recortar “para todos” el plazo de cobro. “Por ejemplo, cobrar con 45 días de retraso en vez de los actuales 50, pero todos a la vez”, indica.