F. R. Madrid | viernes, 20 de febrero de 2015 h |

En la mesa de reflexión organizada en el I Congreso Nacional de Relaciones Institucionales del Sector Farmacéutico para que los responsables del área mostraran sus puntos de vista, estuvo siempre encima de la mesa la necesidad de que sus líderes reconocieran el valor de esta actividad, así como que avalaran su participación en la toma de decisiones estratégicas de las compañías.

Posteriormente, se sentaron en la mesa los máximos responsables de Lilly, Javier Ellena; Celgene, Jordi Martí; y Bristol-Myers Squibb, Roberto Úrbez, que fueron muy claros a la hora de reconocer la relevancia de este departamento, cuyos responsables, en el caso de estas empresas, cuentan ya con un sillón en los comités de dirección.

“A día de hoy, la de acceso es el área más importante dentro de nuestra compañía, sin ninguna duda. Sin acceso, no hay pacientes. Y por tanto, sin acceso no hay mercado”, sentenció Ellena.

En este sentido, y ante la necesidad de que en las empresas se formen “equipos”, dejando atrás la antigua estructura “por silos”, remarcó también la responsabilidad de los presidentes, consejeros delegados y/o directores generales a la hora de establecer “objetivos comunes” para todos. En cuanto a ese objetivo, Ellena precisó que pasa, más que por generar demanda, “por acercar las nuevas terapias a los pacientes teniendo en cuenta las necesidades del pagador”.

Confianza y credibilidad

En ese nuevo modo de relacionarse con los pagadores tiene un peso crucial la “confianza y la credibilidad” que las compañías sean capaces de transmitir, según Martí, que considera fundamental que los responsables de relaciones institucionales adopten un “rol más colaborativo, y menos asertivo” con sus interlocutores.

Este cambio de rol viene justificado, como señaló Úrbez, por un cambio de contexto en el que los pagadores disponen de “más preocupaciones, y también de más poder”. Y lo que esta situación demanda, por tanto, es que la industria farmacéutica module su forma de actuar, ya que esta no puede perder de vista su misión, que es, al fin y al cabo, “que la innovación termine por llegar a los pacientes”.