FÉLIX PEÑA Madrid | jueves, 31 de octubre de 2013 h |

Las farmacias buscan nuevas vías para aumentar la rentabilidad y se plantean recoger el testigo que les ha tendido Segurfarma para que se conviertan en prescriptores de seguros de salud. “Estamos asfixiados y no tenemos margen de maniobra para aguantar las medidas de ajuste en los precios de los medicamentos”, dijo la presidenta de la patronal madrileña Adefarma, Alexia Lario, en la mesa que bajo el título ‘El futuro de la farmacia: nuevas alternativas rentables de asesoramiento en salud’ y el patrocinio de Segurfarma se celebró en el marco del I Foro del Autocuidado.

A este respecto, explicó que en los últimos quince años el margen neto de las farmacias ha caído un 30 por ciento, sobre todo, debido a los planes de ajuste de los gobiernos y a la aprobación de reales decretos para reducir el precio de los medicamentos. En su opinión, “se va a seguir recortando el gasto y es muy difícil compensar la pérdida de ventas por recetas”.

Por ello, apoyó la iniciativa de Segurfarma, junto a varias aseguradoras, como Sanitas o Mapfre, para que sean los farmacéuticos quienes les remitan clientes a cambio de una comisión. “La parte empresarial de una farmacia es igual de importante que la sanitaria”, afirmó Lario,.

Para convencer a los farmacéuticos, el director de Comunicación y Marketing Médico de Sanitas, Iñaki Ferrando, aseguró que la sanidad privada “es más eficiente y tiene menos colas de espera que la pública”, e incluso ofrece más prestaciones. “Hay que encontrar nuevos caminos. ¿Por qué la farmacia no puede ser un punto de venta de las aseguradoras?”, se preguntó.

Por su parte, el director de Canal de Mediación de Mapfre, Luis Bonet, explicó que ya intentaron hace años promover sus servicios en el canal farmacéutico, pero “no funcionó porque no había un mediador especialista”. Con la nueva propuesta, ese papel lo desempañará Segurfarma, mientras que el farmacéutico no tendrá que encargarse de la venta directa, sino solo de referir a sus clientes y actuar como prescriptor.

José María Martín, responsable de la correduría e impulsor del proyecto, indicó que desde un punto de vista legal es compatible que el farmacéutico realice esta actividad, solo se debe tener el título de auxiliar asesor de correduría, tal y como exige la dirección general de Seguros. Además, al tratarse de un servicio, no hay que realizar ninguna inversión previa.

“El farmacéutico podría jugar un papel importante en este proyecto, ya que conocemos al cliente. Es una forma de ofrecer asesoramiento pero con el respaldo de un profesional”, dijo Lario. Por su parte, Martín precisó que es una forma de ganar rentabilidad y adaptarse al nuevo entorno económico para las farmacias, que según coincidieron los ponentes, deberían convertirse en lo que definieron como “centros integrales de distribución de salud”.