| viernes, 18 de mayo de 2012 h |

La artrosis afecta a más de siete millones de españoles y cuesta unos 4.700 millones de euros a la Administración cada año. Es la enfermedad articular más frecuente y se prevé que se pueda duplicar el número de pacientes que la sufren a causa del envejecimiento de la población. Pese a ello, no está concebida como una patología relevante a nivel social, médico o económico y está vista como un mal inevitable asociado al envejecimiento y al desgaste físico, un tema que para Eduardo Úcar, presidente de la Sociedad Española de Reumatología (SER), es el talón de Aquiles de esta enfermedad. Así lo puso de manifiesto durante el encuentro organizado por Contenidos de Salud “¿Tiene futuro la artrosis?” en el que participaron Antonio García, catedrático de Farmacología Clínica; Teresa Tejerina, presidenta de la Sociedad Española de Farmacología (SEF); Ricardo de Felipe, médico de Familia del Centro de Salud Pintores de Parla en Madrid; y Carmen Valdés, presidenta de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) de Madrid.

Herramientas terapéuticas

Tejerina quiso poner sobre la mesa, un estudio en el cual se ha comprobado como un Sysadoa como el condroitín sulfato revierte en la menor necesidad de implantar prótesis a pacientes con artrosis de rodilla y sinovitis, a lo que Úcar añadió que aunque hay alterativas terapéuticas al paracetamol y a los AINEs, lo que no hay es una voluntad por parte de la administración en que se receten, ya que hay determinados fármacos, como los Sysadoa que, aunque tienen beneficios para el paciente artrósico, resultan más caros. Por otro lado, García apostó por hablar de eficacia y seguridad. “Ha habido mucha incomprensión con el mecanismo de acción de los Sysadoa porque hay gente que los ha criticado sobre la base de que no tienen un efecto analgésico inmediato”. Pero, según expresó el farmacólogo, la eficacia de estos medicamentos está contrastada en ensayos clínicos, algo que hay que trasladar a las autoridades. “Si el paciente mejora su calidad de vida tendrá menos gasto sanitario en consultas y pruebas complementarias”, corroboró. A lo que Tejerina quiso agregar que los condroprotectores no sólo quitan el dolor, sino que también mejoran de forma importante la funcionalidad de la articulación afectada. Asimismo, la presidenta de la Sociedad Española de Farmacología quiso aclarar que del gasto total, tan sólo un 5 por ciento corresponde a fármacos, el resto tiene que ver con incapacidades, cirugías, etc.

A modo de conclusión, los expertos reclamaron la colaboración entre primaria y especializada para insistir ante las administraciones públicas en la necesidad de estrategias para las enfermedades crónicas como la artrosis, teniendo en cuenta el coste-efectividad de los tratamientos.

Los médicos deben tener libertad de prescripción para dar a los pacientes el tratamiento que consideren adecuado

Los tratamientos que en un principio pueden resultar caros, a la larga son más coste-efectivos para el sistema sanitario