| miércoles, 17 de abril de 2013 h |

Los expertos reunidos con motivo de la XII reunión de la Sección de Electrofisiología y Arritmias de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) han destacado que los nuevos anticoagulantes orales indicados para el tratamiento de las arritmias, y más concretamente de la fibrilación auricular no valvular, tienen en nuestro país una lenta implantación como consecuencia de la actual política de control del gasto.

Aunque se han demostrado los beneficios que suponen estos fármacos en el paciente, su elevado coste inicial está ralentizando su incorporación en el mercado español. Sin embargo, según los expertos, la comparación de este coste debería de establecerse, no solo con el coste del tratamiento, sino también con los costes en relación a los controles periódicos así como los costes sociales que se le asocian, pues estos últimos son mucho más elevados en el caso del antivitamina k.

A este respecto, cabe destacar las afrimaciones realizadas por Vicente Bertomeu, presidente de la SEC, quien aseguró que “actualmente nuestro país está llevando a cabo una estrategia económica muy exigente con la reducción de costes a corto plazo” y esto ha llevado a los médicos a una situación en la que tienen que “mantener la calidad del sistema y tratar a los pacientes con la máxima eficiencia”.