El uso de medicamentos en condiciones diferentes a las autorizadas es frecuentemente una puerta para controlar el gasto farmacéutico, algo, lejos de lo establecido en su regulación, que basa la decisión de uso en el ámbito clínico. Tal y como denunció Jordi Faus, socio del despacho Faus-Moliner, el uso off-label por criterios económicos “debería desaparecer”. Así lo aseguró en la mesa Seguridad jurídica y uso de medicamentos fuera de indicación que tuvo lugar la semana pasada en el marco del Congreso de la Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS).
Según Faus, la legislación actual sobre el uso off-label “tampoco está tan mal”, pero la realidad es que en la práctica se utiliza “de un modo preocupante”. Explicó que se está dejando de usar medicamentos con una determinada indicación y, por tanto, han realizado los estudios y han invertido recursos en su desarrollo, a favor de otros productos que no tienen autorizadas dichas indicaciones. Faus alertó de los “riesgos para el paciente y médicos así como de las responsabilidades por su uso”.
Precisamente, Joaquín Estévez, presidente de Sedisa realizó su intervención hablando de un caso práctico, en concreto el de su padre. Según explicó, sufría DMAE y la primera intención de tratamiento fue con un medicamento que no tenía la indicación aprobada. Tras múltiples gestiones logró que el tratamiento instaurado fuera el que tiene todas las garantías. No obstante, destacó que su caso sería probablemente “especial” por cuestiones de “relaciones personales”.
El caso que explicó Estevez, y en general el uso off-label, lejos de ser excepcional es cada vez más “rutinario y habitual”, según explicó Jesús Frías, farmacólogo de la Universidad Autónoma de Madrid. No obstante, defendió que este procedimiento es esencial para pacientes que no tendrían otra alternativa, como los pediátricos.
Por su parte, César Pascual Fernández, gerente del Hospital Marqués de Valdecilla, explicó que las actuaciones en el ámbito de uso de fuera de indicación presenta “numerosas situaciones de inseguridad jurídica” bordeando en muchos casos o “directamente traspasando barreras legales” al tiempo que existen dudas sobre la equidad entre pacientes.






































