Italia y España son los paraísos de los complementos alimenticios basados en plantas. Según las conclusiones de la primera encuesta europea sobre el consumo de estos productos, liderada y coordinada por investigadores de la Fundación para la Investigación Nutricional (FIN) desde el Parc Científic de Barcelona y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Italia y España son los países donde mayor variedad de complementos alimenticios a base de plantas se comercializan. En concreto, en España se comercializan 284 y en Italia 289, mientras en el Reino Unido, el número de productos diferentes es de 116, casi la mitad que la de los otros países.
Según esta encuesta, el 22,2 por ciento de los participantes dijeron que usaban estos productos al experimentar un “empeoramiento de su dolencia”. Igualmente, los formatos de dosis más frecuentemente usados fueron las cápsulas y las píldoras. Según Alicia García, investigadora de la FIN, la encuesta permite “comparar los datos obtenidos y revelar información hasta la fecha inexistente sobre el consumo de estos productos”. En este sentido, añadió, “sabemos que en estos países se consume una amplia variedad de productos, de varios fabricantes, y que el 83,7 por ciento de los entrevistados consume solo un producto”.
Por otra parte, los expertos han concluido que es necesario evaluar el consumo de complementos alimenticios a base de plantas para conocer sus riesgos y beneficios. Por ello, recomiendan que las futuras encuestas nacionales de nutrición de los países europeos que se realicen incluyan datos sobre el consumo de estos productos derivados de las plantas con el fin de facilitar la evaluación de sus riesgos y beneficios entre la población.
De otro modo, y según señala Monique Raats, directora del Centro de Investigación en Alimentación, Comportamiento del Consumidor y Salud) de la Universidad de Surrey en el Reino Unido “este estudio nos ayuda a entender mejor el comportamiento del consumidor, ya que nos proporciona datos sobre el número de productos que se consumen y detalles sobre el formato de los suplementos que los consumidores están tomando”. Estos últimos datos servirán, según los investigadores, para elaborar un mapa más certero sobre la proliferación del consumo de estos productos y sus efectos para la salud del paciente.






































