El Global La Coruña | viernes, 16 de octubre de 2015 h |

Dicen que la unión hace la fuerza, a lo que, en en el caso de la farmacia gallega, podría añadirse que la unión también hará las funciones de consejo farmacéutico regional.

Galicia es, junto a Aragón, las únicas comunidades autónomas pluriprovinciales que no cuentan con consejo autonómico farmacéutico. A falta de una futra creación —no prevista de forma inminente— de un consejo autonómico para la farmacia gallega, los presidentes de los Colegios de Farmacéuticos de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra, (Héctor Castro, Alejandro Sánchez, Vicente Álvarez y Alba Soutelo, respectivamente) han optado por una solución intermedia: consensuar un procedimiento de actuación común para todas estas corporaciones. Así se puso de manifiesto en un encuentro celebrado el pasado 9 de octubre en Santiago de Compostela, en el que se establecieron nuevas líneas de colaboración y proyectos comunes, con el fin de “fortalecer la unión” de los farmacéuticos gallegos, según se reflejó en un comunicado conjunto.

Prioridades

Una vez acordado un protocolo de actuación común, los cuatro presidentes de los colegios farmacéuticos gallegos abordaron de forma consensuada las prioridades de la profesión farmacéutica regional, estableciendo las líneas estratégicas entre las que se encuentran las alianzas con las asociaciones de pacientes, Universidad, la Academia de Farmacia, empresariales, así como las sociedades científicas y profesionales farmacéuticas.

Una de las mayores prioridades de los colegios de farmacéuticos es poner en valor la dispensación de medicamentos realizada en las farmacias comunitarias “siempre por farmacéuticos”, recuerdan. Los cuatro presidentes han manifestado su compromiso y el de su colegio en la evolución hacia una farmacia gallega cuyo centro de actuación sea el paciente.

Cabe recordar que en una reciente entrevista concedida a EG, el presidente del COF de Orense, Vicente Álvarez, se mostraba partidario de la creación de un consejo autonómico de colegios gallegos y alertaba de los perjuicios que para la farmacia gallega ocasionaba, a su juicio, esta inexistencia de un órgano aunador.