El SES baraja suprimir temporalmente la e-receta en algunas zonas ante el incremento en el gasto farmacéutico
El Consejo de Farmacéuticos de Extremadura propone que se implante una tarjeta sanitaria provista de un chip
REDACCIÓN
Mérida
La implantación de la receta electrónica en las comunidades autónomas que así lo han hecho se traduce en los primeros meses en un aumento de su gasto farmacéutico. Sin embargo, según el director gerente del Servicio Extremeño de Salud (SES), Ceciliano Franco, el crecimiento en esta comunidad supera el de la media nacional (359 millones de euros, 29 más que el año anterior), algo que provocó que el SES se haya planteado adoptar medidas, como su retirada temporal en algunas zonas. Un anuncio que no ha caído bien entre los farmacéuticos extremeños, que creen que con estas declaraciones se les apunta a ellos como los responsables de este aumento.
En este sentido, el presidente del Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Extremadura, Cecilio Venegas, puso el dedo en la llaga a la hora de analizar los motivos que han propiciado el gran aumento del gasto farmacéutico en esta comunidad tras la implantación de la e-receta. “Los farmacéuticos sólo dispensamos lo que prescribe el médico, es muy fácil dar un clic y recetar a un paciente medicación para seis meses, es ahí donde está en problema, no en los farmacéuticos”, dijo.
A este respecto, Venegas estimó que cargar las tintas y hacer responsables a las farmacias del aumento en el gasto “es sacar las cosas de quicio”. Algo con lo que coincidió el vicepresidente de los farmacéuticos extremeños, Pedro Claros, quien señaló que culpar a las farmacias de disparar el gasto farmacéutico era una afirmación “incorrecta y desorbitada”.
Sobre este punto, indicó que la farmacia era un elemento “neutro”, ya que antes de la dispensación hay una prescripción. Asimismo, añadió que las boticas que aumentaron sus ingresos (en algunos casos hasta el doble) están ubicadas en los grandes centros urbanos. “Allí la accesibilidad al médico es complicada, y la e-receta facilitó la situación al usuario”, dijo.
Fallos y propuestas
Por otro lado, Claros reconoció que en la puesta en marcha de la receta electrónica ha habido “fallos clamorosos”, aunque matizó que pese a ellos “el sistema no permite que un farmacéutico dispense la medicación de un año en una sola dispensación”. Unos fallos para los que el Consejo propuso distintas soluciones.
Entre ellas, implantar una tarjeta sanitaria con un chip para la prescripción y dispensación. Así lo manifestó Venegas, que consideró que incorporar este chip “sería una buena solución” para tratar de controlar la prescripción y la dispensación. De esta manera, según él, se “evitaría cualquier posibilidad de que nadie haga lo que no debe, ni en el centro de salud ni en la farmacia, porque la llave [la tarjeta con el chip] exclusivamente la llevará el usuario, y la pondrá en manos del profesional”.
Asimismo, para tratar de corregir estos errores, que en algunos casos habrían permitido al usuario retirar un medicamento hasta en siete ocasiones, el Consejo también propuso que los boticarios puedan disponer de información de la dispensación para tener constancia de cuándo retiró el usuario los últimos fármacos. “El sistema no recalcula las dosis, y sería muy conveniente que recalculara la última receta retirada y que se nos informe a los farmacéuticos de este dato”, dijo Venegas.
Asimismo, desde la máxima institución farmacéutica extremeña se propusieron otras medidas para que la e-receta “sea una solución que aporte y no a la que haya que aportar para que al final funcione”. Entre ellas, se encontraría la firma con la Consejería de Sanidad de una adenda del concierto de prestación farmacéutica que recoja todas las contingencias relativas a la instauración de la e-receta. Igualmente, consideraron necesario publicar un top-ten de los fármacos más prescritos y dispensados, una revisión de los tratamientos instaurados actualmente y la incorporación como base de datos del Boot-Plus.
El decálogo
de Sefac
El farmacéutico debe conocer el historial farmacoterapéutico y clínico del paciente.
La e-receta debe eliminar burocracia, permitir la libre elección y promover el uso racional.
Debe autentificar al boticario que dispensa, posibilitar el intercambio terapéutico y registrar dispensaciones de fármacos excluidos no financiados.
Las aplicaciones que soportan la e-receta deben posibilitar la comunicación directa con el prescriptor, el resto de profesionales sanitarios y con el paciente.
Debería llevar parejo un plan de contingencia en caso de fallo de la Red, suministro eléctrico, software y hardware.
Los sistemas de e-receta deben permitir registrar todas las intervenciones farmacéuticas.
Los sistemas que recopilan o gestionan datos sobre actividades de prescripción y dispensación de medicamentos deberían garantizar la confidencialidad y la protección de los datos.
La e-receta debe permitir disminuir errores de dispensación y prevenir, detectar y solucionar problemas relacionados con medicamentos y resultados negativos asociados a la medicación.
La dispensación ha de ser de calidad en igualdad de condiciones en cualquier farmacia.
Debe ser una herramienta para realizar actividades de educación y promoción de la salud.






































